Proyecto Corredor Patrimonial de las Enramadas, en últimos compases de ejecución

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Publicado: 16 de diciembre de 2015 | Por: Carlos Manuel Ponce Sosa | Fotos: Autor.

La calle Enramadas, a pocos metros de la Avenida Jesús Menéndez.

El 9 de julio de 2015 la calle Enramadas en la ciudad de Santiago de Cuba comenzó a «cambiar de piel». Con extensión de 1,5 kilómetros, la arteria más comercial de la urbe en este minuto se encuentra en la fase conclusiva de una remodelación, que, entre sus principales desafíos propuso la sustitución total del pavimento y eliminación de sus aceras. 

La arquitecta Ivette María Borjas Martín, urbanista del Plan Maestro de la Oficina del Conservador de la Ciudad es una de las principales responsables del ambicioso “Proyecto Corredor Patrimonial de las Enramadas” (nombre que recibe la actual transformación urbana) y gentilmente accedió a dialogar con nosotros.

¿Cuáles son las fases del proyecto?

La primera fase, casi cumplida en estos momentos, consiste en la sustitución total de la faja de asfalto y las aceras por un pavimento novedoso que iguala el nivel de la calle en toda su amplitud, o sea de fachada a fachada, logrando una senda de casi 10 metros (m) de ancho. Para ello combinamos paños de pavimento impreso de 5 m de largo de tonalidad terracota, a los cuales se les imprime líneas hasta lograr figuras rectangulares. A cada uno de estos paños se les interpone una franja de adocreto de tono gris claro, de aproximadamente 3 m de largo; en el centro de las mismas se colocan (en un área de 1 m2) obras artísticas realizadas con la técnica trencadis (tipo de aplicación ornamental del mosaico a partir de fragmentos cerámicos, básicamente azulejos, unidos con argamasa, muy habitual y característico en la arquitectura modernista catalana). Estos elementos son elaborados por el Grupo MILART y se intercalan también con obras de bronce, elaboradas por la Fundación Caguayo. El proceso se repite hasta completar las 14 cuadras que comprende el Proyecto.

La aplicación del nuevo pavimento impreso.

Qué viene  después…

La etapa posterior está dirigida al diseño y completamiento del proyecto urbano, destacando la colocación de papeleras, mapas guías, señalización de las calles transversales, maceteros con vegetación en balcones, portales y puntos claves definidos; también la ambientación de las cabrias (sistema del antiguo tranvía), y otros elementos del sistema de mobiliario urbano que complementarán la función primordial que tendrá la calle (paseo peatonal). Las acciones en las Enramadas consideran además el tratamiento constructivo de fachadas y muros laterales deteriorados total o parcialmente. De la misma forma el proyecto pretende incidir positivamente en la gama de colores, con el propósito de destacar componentes de arquitectura, realzando los valores patrimoniales de los inmuebles.

La calle Enramadas, registrada oficialmente desde 1908 como José Antonio Saco, (ilustre bayamés, precursor de la identidad nacional en el siglo XlX) «paso a paso» se convierte en corredor peatonal, y atraviesa de Este a Oeste el Centro Histórico Urbano de la ciudad de Santiago de Cuba, conectando la parte alta de la misma: Plaza de Marte con la zona baja, en este caso la avenida Jesús Menéndez.

¿Cuáles son las principales bondades del material que se utiliza en la nueva superficie?

Siempre soñamos con darle a Enramadas algo personalizado, que no fuera como todas las demás vías de la ciudad. Tratamos de combinar este pavimento impreso con los paños de adocreto porque es una superficie flexible, que ante cualquier rotura, o cualquier situación nos permite levantar y colocar otra vez sin ningún problema. En ese sentido, también ─siguió señalando la urbanista— te da la posibilidad de imprimir diferentes moldes y colores, que, unido entonces al gris natural de los adocretos y la manera de colocarlos, ofrece desde el punto de vista estético riqueza y movimiento artístico al paseo, para que en definitiva no se parezca a ninguna calle de la urbe.

En este caso el color del pavimento impreso también se intercala.

Sobre el estado de ejecución de la obra la proyectista comentó:

Hemos avanzado considerablemente, hoy podemos decir que el Proyecto está a un 90 % de cumplimiento. El tema de la repavimentación está casi terminado, felizmente ya hemos llegado a la avenida Jesús Menéndez. En este sentido, solo faltan las intersecciones de Santo Tomás (debido a las labores constructivas en el hotel Imperial) y la esquina de la calle Gallo.

Con relación al adocreto está bastante adelantado, solamente faltan los paños donde van colocadas las rejillas de drenaje, pero eso se monta rápido. Mientras tanto… en el taller, se siguen elaborando las obras de bronce que van en el centro de los mismos, esas que están haciendo la Fundación Caguayo, con el escultor Alberto Lescay al frente. Los diseños en trencadis, con colores vivos y motivos florales (tema que se les pidió trabajar) se hacen en el taller y cuando vienen a la obra solamente es colocarlos en el espacio de 1 m2 que está destinado para ello. 

Y bueno, la ambientación general de la calle que es la segunda etapa del proyecto. En tal sentido, precisamente hoy tenemos un contacto con los artistas para ponernos de acuerdo en algunos detalles. Las personas preguntan mucho… “¿Y nada más el pavimento?” No es así, hay que pensar... tampoco es colocar elementos dondequiera, de manera independiente, porque te gustan y ya. Es un proyecto amplio, donde se integran muchas especialidades para lograr un resultado positivo.

Hablando de ello… ¿Cuáles son las fuerzas de trabajo que han intervenido?

El proyecto es ambicioso, por lo que no son pocas las entidades que intervienen, es un equipo multidisciplinario, integrado por numerosos especialistas. En primer lugar Aguas Santiago y Recursos Hidráulicos con el manejo del drenaje pluvial, que es muy importante en esta nueva propuesta, que como ves logró un único nivel de la calle de fachada a fachada.

Es válido destacar las labores acometidas por la Empresa Eléctrica y ETECSA, enfocadas en la eliminación de postes eléctricos y telefónicos; no así las cabrias (convertidas hoy en elementos patrimoniales) y a la reorganización del cableado (pretensado), con el fin de limpiar la imagen, eliminando el tendido en forma de telas de arañas y colgaderas que agreden tanto la visual urbana como la expresión formal de los inmuebles.

La brigada TICONS de La Habana por su parte, está ejecutando el pavimento impreso. Además las importantísimas fuerzas del MININT, que son las que están haciendo, yo diría, casi todas las tareas: están montando el adocreto, pero apoyan a la Eléctrica, o a ETECSA. Colaboran  del mismo modo en la abertura de las zanjas para algunos tipos de soterrados, con Aguas Santiago levantado los registros, en fin… tienen incidencia en todos los frentes. Tampoco podemos obviar el aporte de la ERCON, que tiene a su cargo la misión de mejorar la imagen de las fachadas; ni a la Fundación Caguayo o al Grupo MILART.

Las labores incluyen también el tratamiento a las luminarias.

¿Contrariedades en la ejecución del Proyecto Corredor Patrimonial de las Enramadas?

La gente tiene cierto temor de lo que pueda pasar cuando llueve, si se introduce el agua a las viviendas. Hemos tenido algunos aguaceros ya, inclusive hemos pasado algunos en la propia calle comprobando, y te puedo comentar que dificultades graves no hemos tenido, los pequeños contratiempos que se han presentado en algunos centros comerciales con el nivel de piso un tanto bajo ya le hemos dado solución.

Borjas Martín, con 26 años de experiencia como arquitecta, está a cargo de lo que sucede en el orden constructivo de la calle Enramadas desde el 490 aniversario de la otrora villa de Santiago de Cuba (2005) y hoy hace una confesión ante la interrogante:

Los arquitectos Ivette Borjas y Eisman Lacasse, dos de los responsables del Proyecto Corredor Patrimonial de las Enramadas.

¿Principales retos profesionales?

Yo te hablaría de un reto casi personal y te cuento el porqué…

Vivo en la calle Enramadas y el principal desafío fue el “enfrentamiento” con los vecinos. No te imaginas los numerosos criterios que me llegaban… personas escépticas, en contra, otros con criterios positivos. Sin embargo la gente poco a poco se ha ido adaptando, ya lo van incorporando, les gusta, ya sienten el efecto de transitar por Enramadas con tranquilidad, disfrutando de las instalaciones, ya se olvidaron de que por allí pasaban vehículos.

Desde el punto de vista profesional: dos puntos fuertes debido a las ondulaciones del terreno, el primero de ellos entre San Agustín y Reloj, y el segundo la cuadra del Teatro Oriente, que son las pendientes más difíciles que hemos tenido que enfrentar.

Pendientes a cubrir cualquier detalle.

Anhelos…

Que la población quiera el proyecto, que nos ayude a cuidarlo, no es nada más hacerlo, es mantenerlo. Cuando digo quererlo me refiero a que desde ya se cuiden las edificaciones y el mobiliario urbano que se colocará. Que las personas se sientan responsables; el proyecto está a cargo de la Oficina del Conservador pero es una conquista de la ciudad, y todas las entidades que están en esa calle son garantes: te hablo de Servicios Comunales con la limpieza de las calles, inclusive con el porte y aspecto de sus trabajadores. Señalo también al personal de las tiendas comercializadoras, los que deben velar por los carteles lumínicos, por el diseño de sus vidrieras. En fin que el cubano sienta orgullo de sus Enramadas.

Especialistas de la Empresa Eléctrica enfrascados en plena faena, nótese arriba y al final el brazo de una de las grúas del Puerto Guillermón Moncada, signo de la llegada del proyecto a la Avenida Jesús Menéndez.