Se renueva el Museo de Ambiente Histórico

Body: 

Dos viviendas estrechamente relacionadas con el surgir de la villa de Santiago de Cuba, su crecimiento e historia constituyen el eje central del Museo de Ambiente Histórico. El museo conocido también como la “Casa de Diego Velázquez” (primer gobernador de Cuba) se localiza frente al histórico Parque Céspedes y cuenta con una colección que lo ubica entre más importantes de la Isla.

El edificio pagó el precio de ser protagonista y testigo del desarrollo de la antigua villa como sede de comercio y contratación de oro y de igual manera a la falta de visión de algunas generaciones.

Este precio se reflejó en un daño estructural de la mayoría de sus áreas expositivas como museo. Actualmente las acciones por el medio siglo de la otrora villa, hoy ciudad que reconoce la importancia de sus raíces histórica, tienen entre sus metas continuar las labores restaurativas que comenzaron en el año 2013. 

Una segunda etapa busca culminar las labores de la casa del siglo XIX; en este momento se encuentran a punto de culminar por lo que ya refleja una mejoría de la imagen del sitio.

La especialista principal del museo, Elva Marina Sotorrivas, afirma como ha favorecido esta restauración a la hora de mostrar las informaciones y de cuanto auxilia en el momento de mostrar la secuencia lógica en su cronología tanto arquitectónica como del ambiente doméstico.

“Esto es muy importante para la institución ya que era necesario una restauración a profundidad debido a que muchos de los elementos esenciales de ambas construcciones creaban un desbalance en la originalidad de algunos de ellos”, concluyó la especialista.

Se puede afirmar que el Museo de Ambiente Histórico recibió una restauración capital de las dos casas que conforman. Todas las vigas y el piso se cambiaron, pero de igual manera se han pintados todas la áreas que la necesitaban y se han realizado arreglos en su fachada.

La remodelación de elementos de madera como horcones que estaban en muy mal estado y  los canales de desagüe tuvieron fueron algunos de los elementos estructurales que se encontraban en un estado de deterioro notable que afectaban la imagen visual.

La cocina es otra área expositiva importante desde el punto de vista museográfico y en este sentido se trabajó una ventana en función de chimenea que había sido derrumbada por las malas condiciones.

“Ahora estamos a la espera de un piso que se mandó a ejecutar para las oficinas de la segunda planta y unos cristales especiales que se necesitan cambiar. En este punto podemos afirmar que las obras se encuentran en un 90 por ciento, afirma Rigoberto Socarrás Cacero, trabajador de la Empresa de Restauración de Obras y Monumentos.

La restauración del museo se une a la secuencia de trabajos que se realizan en el centro histórico de la ciudad de Santiago de Cuba como parte del Proyecto Rehabilitación del sistema de Anillos Fundacionales.