17 Años conservando el patrimonio santiaguero

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Orgullosa del Santiago que representa, que construye, que conserva día a día arquitectónica e históricamente, llega hoy a su diecisiete cumpleaños la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba. El 26 de febrero de 1996, cuando el Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros acordó el Decreto 204 sobre la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba se daba un paso sumamente importante para el futuro del patrimonio nacional.
La tradición en materia de conservación del legado histórico-cultural de Santiago tuvo representantes destacados como Emilio Bacardí, Francisco Pratt Puig, Fernando Boytel Jambú y Arturo Duque de Estrada. Ellos forjaron un camino que hizo posible que el 28 de abril de 1997 en el Salón de los Espejos del Gobierno Provincial se creara oficialmente la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, institución llamada a preservar el patrimonio material y espiritual del pueblo santiaguero.
La semilla sembrada hace más de tres lustros ha tenido frutos en diversas áreas del trabajo patrimonial, en especial en el conocimiento de la historia y la cultura local, en el reconocimiento de los extraordinarios valores-tangibles e intangibles-acumulados a lo largo de su devenir histórico y muy especialmente por el trabajo continuo y constante a favor de la restauración y conservación del Centro Histórico y demás áreas monumentales de la ciudad heroica.
Los ejemplos varios y visibles, son suficientes para reafirmar esta última sentencia. Para saludar el aniversario 60 y 55 del Asalto al Cuartel Moncada y al Triunfo de la Revolución la Oficina desplegó un programa de acciones arquitectónicas alrededor del área monumental 26 de Julio y en el Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia. Durante el IX Salón de Arquitectura celebrado en la Habana del 30 al 2 de noviembre de 2013, alcanzó resultados satisfactorios en diferentes categorías. De 19 trabajos presentados se obtuvo una medalla de oro, 3 premios, 2 menciones especiales, 3 menciones y un reconocimiento.
En estos momentos, la Oficina del Conservador de la Ciudad se empeña en concluir los proyectos iniciados el pasado año en honor a esas dos grandes fechas de nuestra historia y a ejecutar otros nuevos. Llevando a la par de estos un total de quince proyectos arquitectónicos y urbanísticos en saludo a los 500 años de la fundación de la otrora villa de Santiago de Cuba.
Sin embargo reconocemos que aún nos resta por hacer por el patrimonio santiaguero, mucho más para que los hijos de la obra de Velázquez y de todos los que dejaron su impronta en nuestra tierra, sientan gran dicha de lo que les pertenece por legado. Rescatar día a día algo tan valioso como las huellas materiales e inmateriales de una ciudad, alimentando previamente la conciencia de los que aquí trabajan para lograrlo, no es tarea sencilla. Se necesita corazón, tesón y un fuerte sentido de pertenencia hacia el Santiago que nos acuna. Requisitos que aunque no son los únicos, persisten en la Oficina del Conservador de la Ciudad como elementos indispensables para el cumplimiento de su misión.

Por: Sonia Grillo Pérez