El Cobre, paisaje patrimonial

Image: 
Body: 

Santiago de Cuba, 9 jul.- Reunidos en su plaza central y desafiando un temporal de verano, los habitantes de El Cobre aplaudieron la proclamación de esa localidad y su entorno como Monumento Nacional, acontecimiento que tuvo lugar en el contexto de la trigesimotercera versión de la Fiesta del Fuego.

Una tarja, develada por Gladys Collazo, presidenta del Consejo Nacional de Patrimonio Cultural, y el escultor Alberto Lescay, acredita esa condición, avalada por la Comisión Nacional de Monumentos que encabeza el historiador Eusebio Leal.

En propiedad la declaratoria comprende el paisaje cultural de El Cobre y los sitios de la imagen del camino de la Virgen de la Caridad del Cobre, los cuales incluyen en el territorio holguinero el llamado Cayo La Virgen y el poblado de Barajagua, por conservar evidencias históricas y etnográficas vinculadas a uno de los mitos fundacionales de nuestra identidad.

El Cobre es mucho más que el santuario de la Patrona de Cuba. Aquí se observan testimonios excepcionales del patrimonio industrial —la explotación del yacimiento del mineral al que le debe su nombre el poblado—, y vibra el recuerdo de las primeras sublevaciones de esclavos.

En lo alto de una de las elevaciones que circundan el valle intramontano, se halla emplazado el Monumento al Cimarrón, recia obra de Alberto Lescay que acoge en cada edición de la Fiesta del Fuego una jornada dedicada a rendir tributo a los héroes cimarrones de todo el Caribe.

Representantes de comunidades portadoras de ricas tradiciones músico-danzarias de la región se dieron cita al pie del monumento, alrededor de una pira, y desplegaron la diversidad de los toques y cantos de los ancestros arrancados brutalmente del continente africano para ser explotados como mano de obra esclava.

Los habitantes de El Cobre y los participantes en el Festival de las artes caribeñas concedieron especial atención a la presencia de dos agrupaciones foráneas que simbolizaron la extensión del cimarronaje como gesto emancipador en las tierras americanas: el septeto Tabalá, del colombiano Palenque de San Basilio; y el grupo de tamboreros cimarrones de Surinam.

Este lunes finalizó el coloquio El Caribe que nos une, con otra confirmación de la importancia de resaltar los valores de la integración regional y la construcción de sociedades justas. Un panel dedicado al Comandante Hugo Chávez coronó el ciclo de reflexiones que se desarrolló por cinco días en el teatro Heredia. El legado revolucionario de Chávez fue expuesto por Fernando Martínez Heredia, Premio Nacional de Ciencias Sociales.

Escrito por pedro de la Hoz (Periódico Granma)
Foto de Marilín Peña Pérez