(Entrevista) 16 años de la Oficina del Conservador según la mirada de un alcalde de pueblo

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Luís Estruch Rancaño fue alcalde de la ciudad de Santiago de Cuba por cuatro años, y Presidente de la Asamblea Provincial del Poder Popular por siete.

En su memoria se encuentran almacenados importantes hechos que constituyen hitos dentro del desarrollo de la urbe, entre ellos la creación de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC), entidad encargada de preservar el patrimonio material e inmaterial de esta villa, fundada en 1515 y dentro de las siete primeras creadas por el Adelantado Diego Velázquez.

En entrevista exclusiva para Orgullo de Santiago, Portal de la Oficina del Conservador de la Ciudad, Estruch ofreció detalles del momento fundacional de la OCC, poco conocidos incluso por los mismos trabajadores, y que hoy salen a la luz a partir de un ejercicio de la memoria, donde brota el recuerdo de este hombre.

*¿Cómo fue el inicio de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba?*

Para llegar a los orígenes de la creación de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC) de Santiago de Cuba hay que hablar necesariamente de la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana, porque fue la principal fuente de inspiración.

Su director, nuestro querido amigo Eusebio Leal Spengler, compartió con nosotros las principales guías de trabajo que estaba ejecutando en la institución que dirige, también sus principales logros en materia de conservación en la llamada Habana Vieja, los parques y otros espacios e inmuebles importantes.

Él realmente nos enamoró con esa idea y Omar López, actual director fundador de la OCC, y yo, comenzamos a escribir la fundamentación de lo que debía ser la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba.

En el caso de esta provincia, nosotros consideramos que debía estar estrechamente vinculada a la preservación de la historia y el patrimonio, detalles que tienen gran presencia en la urbe sur oriental.

Surgieron algunos elementos diferenciadores: Eusebio Leal es historiador y Omar López es arquitecto, y el mismo Eusebio le encontró la solución, llamó la nueva institución “Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba”, porque ya existía una historiadora de la urbe.

*¿Cuáles fueron los primeros trabajos o proyectos en contaron con los especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad? *

Dentro de los primeros problemas que se detectaron estuvieron el fondo habitacional de la provincia, que estaba muy deteriorado, al igual que los museos, los parques y otros espacios públicos, pero el presupuesto que yo tenía en el gobierno no alcanzaba para solucionar solucionarlos.

También existían muchas situaciones que afectaban la convivencia e imagen de la ciudad, como eran las cuarterías o ciudadelas, en pésimo estado algunas de ellas, caminabas por las calles y un número importante de inmuebles estaban apuntalados con madera para evitar su derrumbe, se habían acumulado muchos problemas en medio del llamado Período Especial.

Esbozamos la idea que la OCC no era para un gran lujo, sino para resolver esa situación que afectaba al pueblo. Algunos detractores pensaron que íbamos a emplear el dinero en detalles que no eran importantes, y nosotros demostramos que trabajaríamos buscando soluciones a los principales problemas que existían en ese entonces.

Un parque restaurado beneficia al pueblo, una cuartería con mejores condiciones, eso es pueblo, un museo restaurado, eso es pueblo también. Siempre se pensó, y continúa siendo la máxima de la oficina, pensar en las personas.

Al final, gracias al impulso de personas como Eusebio Leal, la constancia de Omar López y el propio Comandante en Jefe Fidel Castro, se creó la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, el 28 de abril de 1997.

*¿Cómo se materializó esa intención de trabajar en pos del pueblo, de los santiagueros y de los cubanos también?*

Se hicieron varias propuestas muy amplias todas, que abarcaban, incluso, la construcción de unidades gastronómicas para recaudar dinero y que este se reinvirtiera en la conservación de la urbe.

Los principales dirigentes del país aconsejaron se transitara por etapas, y se comenzó, básicamente, con un impuesto que pagaran todas las instituciones que están emplazadas en el Centro Histórico.

Con ese monto, se pudieron hacer algunas cosas, que aportaban y elevaban la calidad de vida de los santiagueros.

El primer presupuesto fue pequeño, no teníamos mucha experiencia, y fue de solo dos millones de dólares y algunos en moneda nacional.

Inicialmente trabajamos en la reparación de las cuarterías, también laboramos en la rehabilitación de algunos inmuebles con valores históricos y patrimoniales, entre ellos museos de la ciudad.

Luego nos percatamos que en cualquier pueblo o localidad de la provincia existen sitios que ocupan un lugar en la historia nacional, y poco a poco tuvimos que incluirlos en el objeto social de la OCC. Esto fue un proceso gradual.

También debo decir que comenzamos con las reparaciones de espacios de la urbe que no exigían el uso de un gran monto de dinero, como son el Parque del Ajedrez y la Placita de Santo Tomás, para luego llegar a proyectos de mayor envergadura, como la intervención constructiva en el Antiguo Seminario San Basilio Magno-Colegio La Salle, actual sede de la OCC, sito en calle Heredia número 112, entre Félix Pena y Corona, Santiago de Cuba.

*¿Llegar hasta la sede actual, el Antiguo Seminario San Basilio Magno-Colegio La Salle, edificación declarada Monumento Nacional, fue un reto grande?*

Ese fue un reto grande. Está muy bien conservado en la actualidad el Antiguo Seminario San Basilio Magno-Colegio La Salle, pero no siempre fue así, al principio la OCC no contaba con la fuerza de trabajo que hoy tiene, y reparar esta institución, hace 16 años, fue una gran tarea en medio del llamado Período Especial.

Era un sueño que acariciábamos y que cumplimos.

La rehabilitación del inmueble nunca estuvo dentro del primer presupuesto, el mismo Omar López era del criterio que debían predicar con el ejemplo y no usar el primer dinero que ingresaran al edificio de la oficina, sino en la solución de problemas verdaderamente medulares de la ciudad.

Transitábamos por el tercer o cuarto año de creada la OCC cuando se decidió crear su sede, así nació un proyecto que llevó varias fases porque resultaba muy costoso.

Es importante señalar que radicar en un lugar posibilitó que comenzaran a llegar excelentes trabajadores, entre arquitectos, ingenieros, jóvenes y otros no tanto, pero todos con un gran talento y muchas ganas de hacer.

Esto dio paso, además, a la creación de la Escuela Taller Ugo Luisi, donde se forma el personal capacitado en la restauración y conservación del patrimonio material de la urbe, como una forma de mantener este necesario
oficio.

*Estruch aunque usted actualmente ya no trabaja en la ciudad de Santiago de Cuba, sin dudas ella le debe muchísimo. ¿Qué significa para usted la Oficina del Conservador y el resto de la urbe?*

Yo nací pobre y llegué a ser presidente del gobierno, pero lo que más me llena de satisfacción es que las personas, cuando camino por las calles, me dicen presidente, doctor o simplemente luisitio, y siempre de una forma cariñosa, eso me complace muchísimo.

Esas muestras de afecto seré capaz de reciprocarlas con un proyecto que actualmente ocupa parte de mi tiempo, y es una nueva publicación sobre esta villa, una de las primeras creadas en Cuba.

El texto tendrá el título *Santiago de Cuba: sueños e historia *y recogerá momentos importantes en el devenir de este territorio oriental, en el que la Oficina del Conservador es clave.

También me llena de orgullo haber ayudado la OCC en su nacimiento, porque ha sido capaz de hacer mucho por mi ciudad natal, y lo que hará en el futuro.

En estos momentos tiene un importante rol en la intervención constructiva en el Área Monumental 26 de Julio, que celebra el aniversario 60 del asalto al cuartel Moncada, como también lo será en la rehabilitación del entorno o ámbito del Parque Carlos Manuel de Céspedes, próximo al 55 aniversario del triunfo de la Revolución Cubana, porque allí está el balcón del ayuntamiento, sitio desde donde el Comandante en Jefe Fidel castro se dirigió al pueblo.

Y todos estos trabajos se insertan dentro de las labores de la ciudad de Santiago de Cuba, que en el 2015 cumplirá el medio milenio de fundada.

Me siento afectivamente unido a estos importantes acontecimientos, además del aniversario 16 de creada la Oficina del Conservador de la Ciudad, porque los siento como algo mío, en alguna forma, modestamente, cooperé y fui partícipe de que se desarrollaran ideas, que son logros en la provincia.

*Una cooperación Estruch que no ha sido simbólica…*

Te refieres a la donación de imágenes y fotografías, muy vinculadas a la historia de la ciudad, y que he almacenado en 56 años de servicio laboral. Todo lo que fue impreso en periódicos, revistas, o fue plasmado en videos, y que tiene cierta relevancia histórica, yo lo conservo.

Ahora los estoy digitalizando para aportarlo al acervo y el patrimonio de la urbe.

Junto con Omar López, estamos haciendo un primer libro que escribo sobre mi historia, el que tendrá imágenes inéditas, después escribiremos algo sobre la OCC, también tenemos en mente un proyecto relacionado con los 500 años de la urbe, y todo ese patrimonio enriquecerá la colección de la Oficina del Conservador.

*¿Qué momentos históricos se reflejan en esas fotos, que tentativamente estarán en los libros?*

La declaración de Santiago de Cuba como Ciudad Héroe de la República de Cuba y Orden Antonio Maceo, la oportunidad en el año 1994 cuando pude entregarle al Comandante en Jefe Fidel Castro la réplica del machete de Antonio Maceo, los recorridos de él, Raúl Castro y otros dirigentes de la Revolución durante la inauguración de hospitales, fábricas y otros centros de interés social, además instantes de aniversarios cerrados del asalto al cuartel Moncada.

También hay imágenes de otros importantes líderes, como Esteban Lazo, Vilma Espín, José Ramón Balaguer, durante importantes intercambios con el pueblo santiaguero, igualmente se recogen los momentos de hermanamientos de la urbe cabecera con otras ciudades del mundo.

*Esta idea tuvo en sus manos uno de los principales impulsores…*

Para el 480 aniversario de la ciudad comenzamos los hermanamientos de la ciudad de Santiago de Cuba con otras urbes que llevaran el nombre de Santiago.

Me tocó el primero, con la ciudad española de Santiago de Compostela, también tenemos acuerdos con Santiago de León de Caracas, con Santiago de los Caballeros, Santiago de Querétaro, entre otros.

Surgió así una red de hermanamiento que posibilitó que la OCC, con Omar López al frente del equipo, haya podido tejer una red de cooperación con esos ayuntamientos, de gran beneficio porque en urbes colombianas y españolas, por ejemplo, tienen una gran experiencia en materia de conservación del patrimonio y de apreciar las áreas con valores coloniales e históricos.

*¿Y cuál fue el motivo de estos hermanamientos?*

La celebración de los aniversarios de las ciudades no era una práctica habitual en el país, esa idea yo la traje de Alemania, allá estudié mi especialidad médica, y pude observar con mis propios ojos como ese tipo de festividad imbuía una urbe completa.

A mi regreso a la ciudad de Santiago de Cuba, y cuando me convertí en el alcalde, se acercaba el aniversario 480 de la urbe y decidimos hacerlo. Presentamos la convocatoria para traer los gobernantes de las metrópolis que llevaran “Santiago” en su nombre, que inicialmente pensamos eran dos o tres, y resultaron ser 77.

Lo hicimos por el pueblo, para que construyeran su memoria histórica, incrementar en ellos los sentimientos de pertenencia, para que cuidaran más la ciudad, las casas y los espacios públicos. Nació así un movimiento cultural por el cual siento tremendo orgullo.

*Significado especial el medio milenio de fundada la villa de Santiago de Cuba…*

La llegada de la celebración por los 500 años de la ciudad de Santiago de Cuba tendrá un significado especial, porque será 20 años después de aquel primer jolgorio.

Recientemente estuve en Baracoa, y fue sorprendente como sus pobladores acogieron la celebración por el medio milenio, y esa misma pasión me gustaría verla aquí, pues los santiagueros han visto terremotos, incendios, ataques de corsarios y piratas, y ha resistido a todo.

Levantarnos nuevamente, después del paso del huracán Sandy en octubre último, es otra razón para celebrar en 2015, los 500 años de esta ciudad.