Retrato escultórico a Pedro Sarría: tributo al hombre justo e inteligente

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Como parte de las actividades por la conmemoración del aniversario 60 del asalto a los cuarteles Moncada y Carlos Manuel de Céspedes, en Santiago de Cuba y la ciudad de Bayamo, respectivamente, se decidió emplazar en el patio del Museo Histórico 26 de Julio el primer retrato escultórico realizado a Pedro Sarría Tartabull, teniente del ejército de Batista que salvó la vida de Fidel Castro en 1953.

Está confeccionado en bronce, tamaño heroico (más grande que las dimensiones naturales o reales), sobre un pedestal y acompañado por una tarja con la frase “Las ideas no se matan”, pronunciada por el pundonoroso militar en el momento en que otros soldados intentaban asesinar al líder de los jóvenes de la Generación del Centenario. En el mismo sitio, también se decidió colocar una representación del Héroe Nacional José Martí, igualmente en bronce, y otra inscripción que recuerda los cadáveres de 15 jóvenes torturados, asesinados y arrojados en ese lugar.

Según afirma su creador, el destacado artista santiaguero Alberto Lescay Merencio, la luz de la inteligencia y la cultura de un hombre negro, de procedencia humilde, que desde las filas del ejército del régimen tiránico se preocupó por estudiar, fueron los elementos que lo impresionaron e inspiraron a realizar el primer retrato escultórico del teniente Pedro Sarría Tartabull, militar que salvó la vida de Fidel pocos días después del asalto al antiguo cuartel Moncada, en un gesto de coraje que impidió que cambiara el curso de la historia cubana hasta el triunfo revolucionario.

“Antes de enero de 1959, no tengo claro si llegó a graduarse, pero de forma autodidacta llegó a ser abogado, de manera que no era un teniente cualquiera dentro de las fuerzas tiránicas, para suerte de Fidel y de los cubanos”, acotó.

¿Qué reflejó Alberto Lescay en esa obra?

Traté de hacer un retrato que expresara la fuerza interior de ese hombre, acercarme lo más posible a su físico y su morfología, y claro está resaltar su personalidad. Quise representar la manera en que yo lo veía, a partir de un exhaustivo estudio donde revisé fotografías, me entrevisté con familiares y consulté cuanta bibliografía hacía referencia a Pedro Sarría.

Logré acercarme a su personalidad, intercambiar y de alguna forma hasta conversar con él, también meterme dentro de su persona, y creo haber logrado identificarme con ese valiente teniente, y la respuesta más contundente que recibí era que Sarría era un hombre culto, por eso actuó de la forma que lo hizo.
Esta es una de las encomiendas más profundas que he recibido en los últimos tiempos. A pesar de ser solamente un retrato, y no un monumento de grandes dimensiones, es inmenso por su significado. Solamente hay que tener en cuenta que en 60 años es la primera vez que se decide representar esa figura tan importante para todos los cubanos, de ahí el reto, su importancia y trascendencia para generaciones futuras.

¿A qué se debe su emplazamiento en el patio del Museo Histórico 26 de Julio?

Es muy simbólico emplazar el retrato escultórico precisamente en este sitio, donde fueron ultimados un grupo de asaltantes capturados después de la acción militar. De Sarría haber cumplido la orden que se le había dado, y llevar a Fidel al antiguo cuartel Moncada, seguro que nuestro Comandante hubiese sido uno de esos jóvenes masacrados, y la historia no hubiese sido tal cual sucedió y que nos llega a nuestros días.

Después de una larga investigación y de analizar todos los posibles lugares donde se colocaría, finalmente un equipo de trabajo determinó que ese era el mejor lugar, así el tributo a Sarría es en un lugar de gran significado.

Además, esta figura también se hace acompañar del camión que fue utilizado para conducir a Fidel Castro Ruz al Vivac (antigua Cárcel Real), hoy sede del Archivo Histórico Provincial.

Se decidió colocar un retrato escultórico de José Martí, autor intelectual del asalto al antiguo cuartel Moncada, que acompañará todos los actos que se realizan en la mañana y donde participan los niños de ese centro escolar.

De manera que este entorno proveerá al visitante del Museo 26 de Julio un cierre de recorrido con una gran fuerza histórico, cargada de un simbolismo sin igual.

Al triunfo de la Revolución Cubana, Pedro Sarría llegó a cumplir sus sueños de estudiar y convertirse en un hombre de bien. Logró acumular 11 títulos, de ellos 6 académicos y 5 universitarios, entre ellos la licenciaturas en Derecho Diplomático y Consular (1960) y Derecho Administrativo (1962), fue, además, Doctor en Ciencias Sociales y Derecho Público (1962) y Derecho (1964).

Este valeroso patriota falleció el 29 de septiembre de 1972. A su sepelio asistió el líder histórico de la Revolución Cubana, Fidel Castro. Fue inhumado en el Panteón de las Fuerzas Armadas Revolucionarias en La Habana.

Escrito por: José Roberto Loo Vázquez
Foto: José Antonio Limonta