Santiago de Cuba presente en Trinidad y también viceversa

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Publicado: 23 de enero de 2018 | Por: Carlos Manuel Ponce Sosa | Fotos: René Silveira y Omar López

Algunos de los rasgos que trae consigo la interculturalidad, fenómeno cada vez más recurrente en nuestro planeta, afloraron de forma progresiva la semana anterior en la ciudad de Trinidad, Sancti Spíritus, y pronto les cuento por qué.

Todo comenzó cuando el martes 16 de enero los ocupantes del salón de protocolo del Iberostar Gran Hotel Trinidad, presenciaron la conferencia El proceso dinámico de la conservación de los paisajes culturales en Santiago de Cuba, impartida por el M.Sc. Arq. Omar López Rodríguez, director de la Oficina del Conservador de esa ciudad oriental.

Una vez que el también Premio Nacional de Arquitectura 2001, hizo alusión, entre otros tópicos, al proceso de formación de la Ciudad Héroe, a la incidencia de los profesionales de esa Oficina en la salvaguarda del patrimonio tangible e inmaterial, y a los nuevos proyectos de bienestar social que se han implementado, los criterios de elogios de los presentes hacia la urbe indómita y su gente no se hicieron esperar.

En ese orden de razonamientos Félix Pérez Zúñiga, director de Artex en Sancti Spíritus, instó a reflexionar: “Santiago de Cuba nos da una lección. Trinidad, tercera villa fundada en Cuba, tiene las condiciones idóneas en materias de historia, ecología y patrimonio cultural para lograr lo que el Sr. Omar López modestamente ha expresado de su ciudad, con ese amor, orgullo y esa pasión. Eso nos debe colmar a todos”.

Por su parte, el vicepresidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Trinidad, Juan Alberto Cuevas, coincidió con el criterio de Pérez Zúñiga cuando manifestó: “Espero que lo señalado por el arquitecto Omar López, sobre el trabajo que se ha hecho allá, nos sirva a las generaciones que estamos y a las venideras para convertir a Trinidad en ese faro que es hoy Santiago, que también ha sabido recuperarse de golpes tan fuertes como el huracán Sandy, en el año 2012”.

La saga de lo anunciado al inicio de este texto tuvo su segundo capítulo el miércoles 17, cuando fue inaugurada en la urbe trinitaria una exposición fotográfica sobre “Paisajes Culturales en Santiago de Cuba”.

Tan solo transcurrieron algunos minutos luego de que abrieran las puertas de la galería Tristá -sitio que acogió la exposición de gran formato-, y los comentarios de halago hacia los valores estéticos y reflexivos de la muestra volvieron a “emerger” como aguas del manantial.

Al respecto, Tania Trujillo, promotora cultural, expresó: “la exposición es muy atrayente, concibe impresionantes paisajes de Santiago de Cuba. Y no solo incita al espectador a recrearse visualmente, también nos hace un guiño cómplice para que nos decidamos a visitar esos sitios y los contemplemos en vivo y en directo”, sonrió.

El discurso visual de Paisajes Culturales en Santiago de Cuba (título de la muestra que estará en exhibición un mes aproximadamente), narra los encantos de escenarios de Santiago donde la creación humana se ha insertado en los ámbitos naturales de manera muy singular.

Los lentes de los fotógrafos René Silveira Toledo, Omar López Rodríguez y Edgar Brielo Maranillo Sierra, supieron captar sugerentes imágenes de los Paisajes Fortificado: Castillo del Morro; Fósil: paisaje arqueológico cafetalero; el Histórico Urbano: centro histórico fundacional; Paisaje Asociativo: El Cobre; así como el Funerario: Cementerio Patrimonial Santa Ifigenia.

Tanto la conferencia como la inauguración de la muestra fotográfica, aconteció en el ámbito de los festejos por la Semana de la Cultura trinitaria (inmejorable contexto, por cierto), días en el que los índices de jolgorios en las distintas manifestaciones del arte alcanzaron su cenit en la antigua villa espirituana.

En tal sentido, fue extraordinario el nivel de interacción entre la pequeña delegación de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba y personas de los más disímiles ámbitos de la atrayente localidad del centro del país.

Fueron días en los que cada uno, los de aquí y los de allá, mostraron un afán incesante por conocer más y más de la urbe del otro, evidenciándose así, una verdadera convivencia enriquecida entre culturas.

En la memoria del que vino de Santiago quedaron estampas como las antiguas calles empedradas de Trinidad, o la majestuosidad del Valle de los Ingenios, mientras que en el imaginario de los trinitarios y trinitarias se albergó la espectacularidad del lago azul de El Cobre, y la confluencia de buen arte e impresionantes páginas de la historia de Cuba presentes en Santa Ifigenia.

Así las cosas, no dude usted que los índices de turismo nacional en Santiago de Cuba logren un alza este año, aunque cuidado trinitarios…también puede ocurrir viceversa.