Rescate de pirámides en el oriente de Cuba

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Publicado: 5 de septiembre de 2017 | Por: Carlos Manuel Ponce Sosa | Fotos: Taller 1 de la Oficina Técnica de Restauración y Autor

Devolver los valores originales a una de las obras cumbres del arquitecto Walter Betancourt, fue el principal propósito de un amplio equipo de trabajo de la Oficina del Conservador de la Ciudad (OCC), cuando asumió el reto de restaurar la pizzería Las Pirámides Los Hoyos en el año 2012. 

Ubicada entre el Paseo Martí y la avenida René Ramos Latour, “Las Pirámides” se erige como un gran islote en uno de los límites del Centro Histórico Urbano de Santiago de Cuba.

El edificio se distingue a lo lejos por su expresión formal, compuesto por diversos volúmenes de ladrillos a vista fuertemente relacionados. Su parte central resalta por la sucesión de terrazas y galerías que crean una especie de transición entre las calles circundantes y el inmueble.

Fue la primera instalación arquitectónica concebida (1966) por Betancourt en la Ciudad Héroe y génesis de la obra del arquitecto, definida por entendidos en la materia "como la recuperación de la cultura nacional y el naturalismo orgánico".

Sin embargo, como versa un proverbio popular «el tiempo no pasa por gusto» y rasgos como la esbeltez y la magnificencia exhibida durante muchos años por la pizzería comenzaron a ser parte del pasado, válida razón para que se acometiera la restauración integral del inmueble a inicios de la segunda década del siglo XXI.

Para tal empeño la Empresa de Gastronomía y Servicios de Santiago de Cuba asumió el aspecto inversionista de la obra, mientras que el diseño y ejecución del proyecto fue tarea de especialistas (en su mayoría) del Taller 1 de la Oficina Técnica de Restauración y la Escuela Taller Ugo Luisi, ambas entidades de OCC.

Las acciones de rehabilitación constructiva, lideradas en el 2012 por el Arq. Frank Luján consistieron en la recuperación y conservación de las tres terrazas de “Las Pirámides”, el área de mesas y elaboración de alimentos, los núcleos sanitarios para el público y empleados, el almacén, la oficina administrativa, el patio de servicio y la azotea; o lo que es igual… fue necesario incidir  de manera intensa en un área total de 1880 m².

El desgaste y pérdida de ladrillos en muros y columnas, ausencia de pisos, zonas con humedad, pintura sucia y desgastada en el techo producto a las filtraciones en la cubierta, además del deterioro del enrajonado y bajantes pluviales figuraban entre las principales afectaciones del edificio.

Para revertir la situación fue preciso (entre otras labores) limpiar los muros a presión de agua, desmontar los ladrillos afectados a citara (con cincel y martillo) y la posterior colocación de manera detallada de este elemento constructivo.

Así mismo, se realizó la impermeabilización de las losas de cubierta, se niveló y apisonó el terreno para hacer viable la colocación de piso de baldosa de 50x50 cm y se elaboró un pre-piso de hormigón de 6 cm de espesor. También, fue necesario reponer elementos de carpintería y herrería en algunos espacios de “Las Pirámides”.

El restablecimiento de la vegetación en el inmueble fue otro de los focos de atención del equipo de trabajo, debido al importante papel que desempeña este aspecto en la cualificación espacial de la instalación y su incidencia a la hora de disfrutar de un ambiente más fresco y agradable desde la óptica visual. Actualmente la pizzería presta servicio a partir de las 12 del mediodía y además de las pizzas los espaguettis también forman parte del menú.

 Tomando en cuenta la repercusión en el bienestar de la comunidad y los resultados de la restauración de la emblemática obra de Walter Betancourt, esta intervención arquitectónica se alzó con Premio en el Salón Nacional de Arquitectura 2013.