Celebran 115 años de la Conga Los Hoyos en I Taller de Grupos Portadores

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Publicado: 25 de mayo de 2017 | Por: Karina Sotomayor Otero | Foto: Carlos Manuel Ponce Sosa

La Casa Municipal de Cultura “Miguel Matamoros” a través del I Taller de Grupos Portadores rindió homenaje a los 115 años de la conga “Los Hoyos”. Luego de su más reciente gira por Estados Unidos, la popular formación compartió con la comunidad en un encuentro de portadores.

La conga de “Los Hoyos” no solo es la imagen real  del barrio donde nació, esta conga es el pulso de vida  de Santiago. Con 115 años, es único ese sonido de quintos, campanas y corneta china que reclama a arrollar por las calles.

Recién llegan de Estados Unidos y aunque la acogida fue buena, el calor de la Cuba es el que tensa los tambores como manda la tradición: “Allí la conga salió tal y como lo hace en Cuba, en esta ciudad. Había cubanos y nativos esperando nuestros toques y nos sentimos orgullosos por eso, que el mundo nos reconozca como mensajeros de algo bien cubano. Cuando nos fuimos a New Orleans coincidimos con grupos como el Septeto Santiaguero y el Changüí de Guantánamo, nos vieron  más de 40 mil personas”, señalo Félix Bandera, Director de la agrupación.

La Casa Municipal de Cultura “Miguel Matamoros”  organizó este taller y varias formaciones se reunieron para festejar la riqueza cultural  de Santiago: “Aquí participaron y homenajeamos a portadores como La Conga de Paso Franco, La Carabalí Olugo y cerramos con la centenaria Los Hoyos”, apuntó Lien Yurel, Metodóloga de la Cultura Popular Tradicional.

Al sentir el espíritu de “Los Hoyos” está presente ese código ancestral que le dio origen al toque de conga cuando era época de esclavos y fiestas patronales en Cuba. Tiene  más de 100 años  su repertorio y no pasa de moda; tiene también de historia, cuando se cuenta que los mambises también figuraron entre sus integrantes.

Para julio cuando Santiago este de carnaval, la conga de “Los Hoyos” lucirá sus cantos  y toques de 115 años. Se arrollará con ese discurso, el más popular de Cuba porque  es un bocadillo de épocas  que hace más terrenal a los bailadores.