La Escuela Taller “Ugo Luisi” para la conservación del patrimonio del centro histórico de Santiago de Cuba

La Escuela Taller “Ugo Luisi” para la conservación del patrimonio del centro histórico de Santiago de Cuba
Por: Niria Mercedes González Enrique
Contacto: niria@occ.co.cu

Antecedentes

Las escuelas talleres son centros educacionales encargados de la formación ocupacional e inserción social; se caracterizan por aplicar el modelo de capacitación a través del trabajo. Las obras desarrolladas por estas escuelas deben formar parte de planes públicos de desarrollo de las localidades a las que pertenecen, para el logro de la rehabilitación y conservación del patrimonio artístico, histórico, cultural y natural, así como para el mejoramiento de las condiciones de vida de las ciudades y pueblos.

La Escuela Taller “Ugo Luisi” de Santiago de Cuba fue fundada en el año 2005. Se encuentra ubicada en la calle Gallo entre Enramadas y Aguilera en el centro histórico de la ciudad, la misma ocupa dos lotes que funcionaron según referencias documentales como la ferretería “Costa Caballé”; en el año 2001, cuando se inician los trabajos, los inmuebles designados para el proyecto de la escuela funcionaban como almacenes, encontrándose comunicados internamente y con un alto grado de deterioro, pero aún conservaban restos del mobiliario y equipamiento de las antiguas ferreterías igualmente en mal estado de conservación.

La escuela surge como una dirección adscrita a la Oficina del Conservador de la Ciudad, con la responsabilidad de lograr una formación teórico práctica que garantizara como vía fundamental de su proceso de enseñanza - aprendizaje el que los estudiantes aprendieran haciendo; tenía como objetivos brindar oportunidades de trabajo a los jóvenes sin vínculo laboral y garantizar una fuente estable de personal especializado para la recuperación de la zona histórica de la ciudad.

A partir de este momento se firma un proyecto de colaboración con la Asociación para el desarrollo (APS) italiana y la Asamblea Municipal del Poder Popular de Santiago de Cuba, recibiendo el nombre de Escuela Taller y de Oficios “Ugo Luisi” (1)

Fundamentación del proyecto

El patrimonio construido de Santiago de Cuba, ciudad fundada en 1515 tiene un legado de casi 500 años. En ese devenir resulta significativo el aporte práctico dado por los alarifes y otros trabajadores manuales en el campo de la construcción, que evidencia una sabia constructiva vernacular, la cual le dio un matiz excepcional a la arquitectura de la época colonial. El siglo 20, en materia constructiva, dio a la ciudad una imagen renovada y moderna, con la inclusión de nuevos materiales como el cemento, el uso del vidrio y el acero, así como técnicas de moldeo y la prefabricación que permitieron realizar una arquitectura más compleja en su expresión formal y técnico constructiva.

Santiago de Cuba tiene una tradición en la formación de fuerza calificada en especialidades relacionadas con la construcción, que data de inicios del siglo 20, al inaugurar la Escuela Técnica Industrial de Oriente en el año 1929 y posteriormente la Escuela de Artes y Oficios “Mayor General Antonio Maceo Grajales” en 1948 (2). Las acciones de protección, conservación y perfeccionamiento del Centro Histórico de la Ciudad de Santiago de Cuba se institucionalizaron con la fundación en el año 1986 de la Oficina Técnica de Conservación y Restauración adscrita al Sectorial Provincial de Ministerio de Cultura, la cual tuvo su embrión en la Facultad de Construcciones de la Universidad de Oriente.

Posteriormente se aprueba por el Decreto Ley n. 204 (3) del Consejo de Ministros, el 28 de febrero de 1996 la creación de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba, inaugurada el 28 de abril de 1997. Su objeto social está vinculado a “la preservación de la memoria material y espiritual de la ciudad, como expresión de la historia nacional, divulgándola y honrándola por todos los medios de difusión natural y técnico científicos y por su acción continua sobre estos bienes de la nación” (4)

Para llevar adelante el vasto plan de acción de recuperación del Centro Histórico y otras áreas de interés patrimonial, se requiere de un personal capacitado en oficios especializados. Aunque existía una fuerza constructora con una amplia trayectoria de ejecución de obras patrimoniales, proveniente de la antigua agrupación de monumentos, resulta imprescindible, la formación de jóvenes en estos oficios; por ello la Oficina del Conservador consideró necesario la creación de una escuela taller capaz de formar operarios en materias relacionadas con las tradiciones constructivas de Santiago de Cuba.

Para enfrentar la propuesta se establecieron los siguientes criterios de diseño:

1. Funcionales

Los inmuebles existentes antes de la intervención desarrollaban la función de almacenes de industrias locales y de atención a la población. Desarrollaban su planta en forma de L, el esquinero y en forma de O, el medianero y tenían uno y dos niveles respectivamente.

En observaciones realizadas y que posteriormente se confirmó con las exploraciones efectuadas a los elementos estructurales, se pudo definir el alto nivel de deterioro de los mismos. Además los inmuebles contaban en su interior con añadidos que no serían incorporados en el proyecto final, por la mala ejecución y soluciones inadecuadas, se propuso entonces con los argumentos expuestos demolerlos en su interior, preservando sus fachadas así como la carpintería encontrada en el 2do. nivel del lote que ocupa una posición medianera en la manzana.

Se propuso ubicar los talleres en el inmueble de un solo nivel, separado del otro edificio a través de un patio interior, donde por medio de la vegetación se lograra aislar de la zona de aulas teóricas y con la posibilidad de garantizar una ventilación natural adecuada.

Se diseñó un acceso de servicio por la calle Gallo en la zona de talleres para abastecer con facilidad la entrada de los materiales al almacén.

Las aulas teóricas se propusieron ubicarlas en el segundo nivel hacia la fachada principal, donde existen paños de puertas ventanas con persianería francesa que garantizan iluminación y ventilación natural, además se garantizó un acceso al balcón corrido ubicado en esta área.

El puesto médico se propuso situarlo cercano a los talleres, zona con probabilidad mayor para la ocurrencia de accidentes.

Los servicios sanitarios de alumnos se ubicarían en una posición central con relación a ambos lotes a modo de garantizar accesibilidad desde todos los puntos de la escuela.

Los dos inmuebles se comunicarían internamente a través del patio y de pasillos de circulación interior.

El patio se plantearía como contenedor de obras de restauración realizadas por los estudiantes en sus prácticas docentes y el vestíbulo se diseñaría como área de exposiciones de trabajos realizados por los estudiantes tanto en los talleres como a pié de obra.

La escuela contará con talleres de carpintería, herrería, hojalatería y yesería, constituyendo las especialidades a impartir.

2. Formales

Las plantas del nuevo edificio se proponen en forma de L y O similar a los inmuebles originales, las fachadas de ambos lotes se mantendrán integrándose a la nueva propuesta y restaurándolas como ejercicio docente de los estudiantes.

Los volúmenes de la nueva propuesta serán similares a los originales. Cada edificio tendrá identidad propia aunque se comuniquen en su interior, pudiendo tener puntos de contacto para lograr al mismo tiempo unidad, empleándose para ello entre otras herramientas el color, con este se integran las áreas de uso social de la escuela en el interior y se unifican algunos elementos de la fachada, otro recurso utilizado para lograr la unidad fue la carpintería, en este para los dos inmuebles se siguió el mismo criterio de diseño en cuanto a forma y colores empleados.

3. Físicos ambientales

Independizar por medio del patio interior los talleres de las aulas teóricas para de disminuir la contaminación por ruidos.

Desarrollar el patio interior como espacio verde del edificio, funcionando como controlador ambiental, facilitando la ventilación e iluminación natural de los espacios, tan necesarios en lotes de plantas compactas y yuxtapuestas como lo es la tipología urbanística de la zona.

Emplear carpintería con vidrios fijos para permitir el máximo de iluminación natural en los diferentes espacios.

Emplear falsos techos en los espacios de segundo nivel para aislar el calor por conducción provocado por las tejas de zinc.

4. Técnicos constructivos

Desarrollar los lotes con estructura de esqueleto, amarrando las columnas a las fachadas existentes.

Desarrollar soluciones para la cimentación que facilite alejarla lo más posible del manto freático, muy superficial en la zona donde se encuentran ubicados los inmuebles, se propuso en primer lugar el vertimiento de rajones y piedras de diferentes tamaños, encima ciclópeo con un 30% de rajón y luego la cimentación aislada, formada por plato y pedestal. La unión con la columna se propone articulada con el objetivo de lograr mayor economía en la construcción, al disminuir dimensiones de los elementos estructurales de la cimentación.

Las columnas y losa de entrepiso serán de hormigón armado y las vigas metálicas, con el objetivo de emplear las existentes en los inmuebles originales.

Los muros de bloques de hormigón o ladrillos y la cubierta ligera con estructura metálica y tejas grecadas de zinc.

Las instalaciones tanto eléctricas, telefónicas como hidrosanitarias se conectarán al sistema de redes existentes en la ciudad.

Para el abasto de agua se creará una reserva en una cisterna semi soterrada ubicada en el patio interior y un tanque elevado sobre la cubierta del inmueble de dos niveles.

Con todos estos criterios se elabora el proyecto, el cual queda dispuesto de la siguiente manera:

Desde el punto de vista constructivo se observa que en el lote de un nivel la estructura de esqueleto está formada por columnas de hormigón armado, las ubicadas en las fachadas existentes van adosadas y unidas a ellas. Las vigas son metálicas de sección I que se unen de forma inclinada con un cartabón metálico para el logro de las pendientes, en la cubierta se emplearon las tejas grecadas de zinc apoyadas sobre purling de vigas metálicas I de menor sección.

Los muros se construyeron de bloques de 0.15m de espesor, la fachada de los talleres hacia el patio interior tiene muros hasta la altura de 1.00m, encima del cual se ubicó la carpintería de pivotes de madera y cristal con una altura de 2.00m, luego vigas de cerramiento y encima se colocó una estructura de perfiles laminados en frío y malla perle, el espacio fue terminado con una viga de cerramiento ubicada bajo vigas de cubierta, encima de la cuál y hasta las tejas se completó con muretes de ladrillos. Los muros que limitan los talleres entre sí son igualmente de bloques de 0.15m de espesor. Las terminaciones fueron a base de repello fino sobre resano.

Los pisos en todos los talleres se realizaron de mortero formando cuadrículas de 1.0 x 1.0m, en el caso del laboratorio de diagnóstico se ejecutaron con gres cerámico y se enchaparon con azulejos las mesetas y muros aledaños a estas.

Para el lote ecléctico de dos niveles se reforzó la fachada con una estructura de madera y planchas metálicas que aseguraban la fachada con sunchos metálicos y pernos, estos quedaban hormigonados con las columnas posteriormente.

La estructura empleada es de esqueleto, las columnas de hormigón armado, las adosadas a las fachadas se amarraron al muro existente para integrarla estructuralmente al nuevo edificio, las ubicadas en el vestíbulo son de sección circular con diámetro 0.30m y las restantes cuadradas con dimensión 0.40m x 0.40m.

Las vigas de perfiles metálicos de sección I, los cuales existían en el inmueble en el momento de su intervención y fueron recuperados para el nuevo edificio, la losa de entrepiso se ejecutó de hormigón armado.

La cisterna se construyó entre los dos lotes, semi-soterrada por la presencia superficial del manto freático, de hormigón armado y fue necesario evacuar el agua antes de su construcción.

Los muros nuevos que se construyeron fueron de bloques de 0.15m de espesor en ambos niveles. En las terminaciones de las paredes nuevas se aplicó betún sobre resano, en las existentes se desconcharon las zonas del repellos dañados y luego se aplicó resano y betún, ambos con un por ciento de cal apagada, se enchaparon los muros de los servicios sanitarios con azulejos hasta una altura de 1.60m.

Los pisos utilizados son de mosaicos, con excepción de la dirección y la cátedra de profesores en los que se empleó gres cerámico.

La carpintería utilizada fue de madera con tipología similar a la del bloque de un nivel, con puertas de persianería francesa y tableros resaltados, ventanas de pivotes verticales de madera y vidrios fijos, en los servicios sanitarios y almacén ventanas fijas de persianería francesa.

A continuación se muestran imágenes de la Escuela Taller terminada, los momentos en que fue inaugurada (Ver Fotos 16 y 17), así como de espacios interiores en funcionamiento (Ver Fotos 18, 19, 20).

La construcción de la Escuela se desarrollo en dos etapas, la primera contempló la edificación del inmueble que presenta un nivel, ubicado en la esquina de las calles Enramadas y Gallo, con la ejecución de los talleres y la segunda etapa completó el resto de los espacios requeridos para el funcionamiento de esta.

Este momento de la escuela aunque tuvo logros en cuanto a la cantidad de egresados, sus resultados sociales fueron escasos, debido a que no se consideraba la inserción total de los estudiantes en la recuperación de edificios históricos de la ciudad, reduciéndose a unas cuantas intervenciones parciales de apoyo a la Empresa de Restauración y Conservación de Obras y Monumentos (ERCOM) y a un número escaso de egresados insertados en empresas especializadas.

Por tal motivo se hace evidente la necesidad de reformular el proyecto de la Escuela Taller como centro formativo de calidad. Se considera esencial su participación activa en la recuperación de edificios, con lo cual la Oficina del Conservador de la Ciudad podrá incrementar su capacidad para rehabilitar obras en el Centro Histórico Urbano de la Ciudad de Santiago de Cuba, con la incorporación de fuerza joven capacitada que posibilitará dar continuidad a la acción emprendida por esta entidad.

En estos momentos se realiza un proyecto auspiciado por la Agencia Española de Colaboración Internacional para el Desarrollo (AECID) que tiene como objetivos consolidar, diversificar y ampliar la actual Escuela Taller “Ugo Luisi”, desglosado en tres etapas: La primera abarcará la consolidación y remodelación de la misma insertando algunos talleres necesarios para el completamiento de las especialidades, así como la obtención de herramientas, insumos y equipamiento que refuercen su capacidad y faciliten que la misma asuma completamente la rehabilitación de una obra de valor patrimonial, la segunda complementa la primera y se llevará a cabo en paralelo. En ella la escuela asumirá la ejecución de una obra de valor patrimonial ubicada en la zona de mayor centralidad del CHU de Santiago de Cuba (la Farmacia Bottino) y en la tercera se propone la ampliación propiamente de la escuela hacia un lote vecino ubicado en la esquina de las calles Aguilera y Gallo.

Conclusiones

La escuela taller “Ugo Luisi” constituye un centro educacional, que se encarga de la formación de jóvenes con edades entre 18 y 25 años, en oficios relacionados con la conservación del patrimonio edificado de la ciudad de Santiago de Cuba, bajo el principio aprender haciendo.

Este centro docente desde su fundación en el año 2005 ha desarrollado una labor muy importante en las acciones de conservación de inmuebles de valor patrimonial dentro del Centro Histórico de la ciudad, acumulando una experiencia de 5 años. Esta labor se profundiza en los momentos actuales al firmarse un nuevo proyecto de colaboración para reforzar, diversificar y ampliar su capacidad en la formación de nuevas especialidades, que posibilitaría mayor inserción en las labores de conservación del patrimonio edificado.

notas

1
Escultor Italiano que dejó una profunda huella en la escultura monumentaria de la ciudad y la región oriental de la primera mitad del siglo 20. Sus creaciones se constituyen en referente iconográfico de patriotas e intelectuales cubanos, a la vez que marcan pautas dentro de la trama local por su valía artística. MORALES TEJEDA, Aida. La Escultura conmemorativa en Santiago de Cuba, 1900 – 1958. Santiago de Cuba, Ediciones Santiago, Febrero de 2009.

2
MORALES TEJEDA, Aida. Expediente de propuesta para declaratoria de Monumento Nacional de la Escuela de Artes y Oficios (documento inédito), p. 3 y 8.

3
Archivo Documental Oficina del Conservador de la Ciudad (ADOCC). Decreto No. 204/96 del Comité Ejecutivo del Consejo de Ministros.

4
ADOCC. Resolución n. 2712/96 del Ministerio de Economía y Planificación.

Bibliografía complementaria

Colectivo de autores. Plan Especial para la ciudad histórica de Santiago de Cuba.

Sobre la autora

Niria Mercedes González Enrique es arquitecta, especialista en proyectos de arquitectura y jefa de Taller de la Oficina Técnica de Restauración de la Oficina del Conservador de la Ciudad de Santiago de Cuba