El Acuarelista de la Poesía Antillana regresará para descansar definitivamente en su Santiago de Cuba

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Publicado: 22 de marzo de 2017 | Por: Miguel A. Gaínza Chacón | Fotos: Archivos e Internet

Luis Mariano Carbonell Pullés, el Acuarelista de la Poesía Antillana y uno de los santiagueros más fieles a su terruño, volverá aquí para descansar definitivamente en la necrópolis Santa Ifigenia donde pidió en noviembre de 2013 que fueran depositados sus restos.

Carbonell, nacido en esta ciudad sur oriental y portuaria de Cuba el 26 de julio de 1923, radicaba desde hace décadas en la Capital cubana,   pero se encargó en infinidad de ocasiones, de dejar claro su apego íntimo con Santiago de Cuba.

Cuando falleció a los 90 años, el 24 de mayo de 2014 en La Habana, hacía mucho tiempo que era ya un ícono dentro de la cultura cubana, por su condición de declamador excepcional, músico, pianista, escritor… y también, por ser un especialista insuperable en dos vertientes de la música: el montaje de voces y como repertorista, avalado todo por sus conocimientos tan amplios.

Al respecto, son incontables los intérpretes: solistas, dúos, tríos, cuartetos que bebieron la savia creativa de Carbonell o fueron apoyados por el acompañamiento del piano ejecutado por él.

El venidero 27 de marzo llegarán sus restos a Santiago de Cuba, acompañados por el hermano y el sobrino del artista, y desde las 11:00 horas hasta las 15:00 horas, en el histórico Salón de la Ciudad en el antiguo Ayuntamiento, hoy sede de la Asamblea Municipal del Poder Popular (Alcaldía), el pueblo santiaguero  rendirá homenaje a uno de los Hijos Ilustres de la ciudad.

Precisamente en noviembre de 2013, el Festival Internacional de Coros fue consagrado a Luis Carbonell y Bis Music le filmó un documental en el que el artista relata sus vivencias en la tierra que lo vio nacer, la añoranza por esta, y el apoyo que recibió de Esther Borjas, al llegar él a la Capital.

Recordó siempre que su mamá se opuso a que recitara como sí lo hacía una de sus hermanas. Muchas veces comentó, que la madre reservaba para él las carreras de Derecho o Medicina; que quiso complacerla “pero dentro de mí se imponía cada vez con más fuerza el deseo de recitar”.

En fin, aprendió inglés en Santiago de Cuba, fue profesor de ese idioma, y al iniciar el camino artístico, declamaba en fiestas familiares hasta que a los 15 años ganó un concurso de principiantes y entró en la emisora CMKC, hoy Radio Revolución, donde trabajó como pianista acompañante, director artístico y recitó, labores que alternaba con actuaciones en los teatros Cuba y Oriente, ambos en la populosa calle Enramadas.      

Fue precisamente en ocasión del Festival de Coros en Santiago de Cuba en 2013, según relata Gonzalo González, de la Egrem, quien estuvo muy cerca del maestro durante su estancia aquí, que Luis expresó su interés por saludar a Lázaro Expósito, primer secretario del Partido Comunista de Cuba en la provincia, para trasmitirle cuán feliz estaba por el cambio que se operaba en la ciudad luego del desastre del ciclón Sandy en 2012.

La oportunidad se dio cuando el dirigente partidista encabezaba una plenaria ante más de 2 000 santiagueros. Hasta allí fue Carbonell en silla de ruedas e hizo más: declamó una estampa escrita por Santiago Carnago, inspirada en el esfuerzo del pueblo. Al artista, luego de los saludos, se le organizó un recorrido por las obras para resarcir los daños.

Fue el 30 de noviembre de 2013, mientras observaba el cambio de la guardia de honor en el Mausoleo al Héroe Nacional José Martí, que Luis Carbonell manifestó: “Esta es mi tierra y claro que quisiera descansar aquí”.

Dice Gonzalo González, que Noel Carbonell –hoy con 90 años--  y su hijo, hermano y sobrino de Luis, respectivamente; Rodulfo Vaillant, presidente de la Uneac en Santiago de Cuba, y de manera muy especial las principales autoridades del PCC y el Poder Popular en el territorio abrazaron la idea de este homenaje al Acuarelista de la Poesía Antillana.

La ACAA (Asociación Cubana de Artesanos Artistas), a instancias de la Uneac, también quiso poner su mano en el tributo y Carlos Raúl Díaz Estrada, artesano del poblado de Baire, donó la urna en que se trasladarán los restos de Luis Carbonell de La Habana a Santiago de Cuba.

Es una pieza hecha con majagua azul y ácana, y con mucho amor y respeto, en la que sobresale la Bandera Cubana.

El Consejo Provincial de las Artes Escénicas, la Dirección Provincial de Cultura, y el Centro Provincial de Cine, también se han sumado al homenaje.

La fecha escogida para la ceremonia: lunes 27 de marzo, tiene una relación íntima con la historia artística de Carbonell: es el Día Internacional del Teatro.

El sábado 25 de marzo, en el cine Cuba de la calle Enramadas, a las 17:00 horas, se hará el estreno nacional del documental “Luis Carbonell, un juglar antillano”, realizado el 24 de mayo de 2004 en La Habana por los directores José Manuel García y Eddy Cardosa, con la producción ejecutiva de Gonzalo González.

Está previsto que durante las honras fúnebres en el Salón de la Ciudad, además del homenaje del pueblo un grupo de artistas se sumarán al tributo con el guion y la fundamentación de Vladimir Martínez Savón y la dirección ejecutiva de Rafael Fong y la entidad de la música en el territorio.

Figuras de relieve en el arte y la cultura en Cuba rendirán homenaje a la memoria de Luis. Así, la poeta y escritora Nancy Morejón dirá las palabras de elogio a Carbonell; intervendrán también, la actriz y Premio Nacional de Teatro 2017, Fátima Patterson; las vocalistas Grisel Gómez y Zulema Iglesias, con el guitarrista, el maestro Gabino Jardines; el Orfeón Santiago hará “Iré a Santiago” y la Banda Provincial de Concierto cerrará el homenaje en el portal del antiguo Ayuntamiento.

Luis Mariano atesoraba numerosas distinciones pero la que con más celo conservaba era el Escudo de la Ciudad de Santiago de Cuba.

Además, el artista tenía muy bien resguardadas, dos canciones de su autoría, y Francisco Carbonell, “Panchín”, el sobrino, envió para la ceremonia aquí, una de esas composiciones: “Este es mi adiós”,  que el maestro Ernesto Burgos, director de la Banda de Conciertos, arregló para voz y guitarra, y será interpretada en el Salón de la Ciudad, por Grisel Gómez con la guitarra de Jardines.

En la necrópolis Santa Ifigenia, un joven graduado de la Escuela de Instructores de Arte, seguidor del estilo de Luis, hará una estampa costumbrista del repertorio del artista, y la Banda de Conciertos cerrará el homenaje con dos temas de Sindo Garay y Ernesto Lecuona.

La urna con los restos del Acuarelista de la Poesía Antillana será depositada en el sepulcro de la familia Carbonell-Pullés, que con esmero y mucha delicadeza en su jardinería, ha sido dispuesto por los trabajadores de Servicios Comunales.

SI ES ARTE EXQUISITO ES DE LUIS MARIANO

El destacado músico cubano Dámaso Pérez Prado (primer plano) y Luis Cabonell

Luis Mariano Carbonell Pullés era el único hijo varón del matrimonio de Luis Carbonell y Amelia Pullés; tenía seis hermanas que lo precedieron. Aquí estudió piano con la profesora Josefina Farré Segura; en La Habana, música con la profesora Eugenia Rodríguez.

Con el tiempo, y por su arte, fue popularmente conocido como El Acuarelista de la Poesía Antillana.

Famoso, y de gran arraigo popular, Luis fue declamador, músico y escritor.

A los quince años, comenzó a trabajar en la emisora de radio CMKC en Santiago de Cuba, como pianista y declamador, faena que también realizó en teatros de la zona oriental de Cuba.

En 1946 viajó a Nueva York, donde se desempeñó como joyero al tiempo que hacía presentaciones como declamador y pianista acompañante. Allí conoció a Esther Borja y a Ernesto Lecuona, a quienes impresionó con las interpretaciones de poesía y también por su estilo y dicción.

Fue Lecuona quien lo calificó mejor: “es un genio de la poesía negra”.

En Nueva York participó en un programa para la NBC y en recitales en el Carnegie Hall y el Teatro Hispano de esa urbe norteamericana. Trabajó en espacios junto a la célebre declamadora cubana Eusebia Cosme; Luis sobresalió como intérprete de textos de poetas afrocubanos como Nicolás Guillén, Emilio Ballagas, José Zacarías Tallet…, del puertorriqueño Luis Palés Matos, de Federico García Lorca, Alfonso Camín, del venezolano Manuel Rodríguez Cárdenas…

Regresó a Cuba a finales de 1948 y se presentó en el cine-teatro "Warner" (hoy el Yara) y el Teatro América. Entonces comenzó a acompañar sus poesías con instrumentos musicales, cantantes y bailarines. 

En 1949 y a lo largo de más de siete años, hizo en CMQ su programa de radio “De fiesta con Bacardí”, por donde pasaron figuras de la talla de Joséphine Baker, Jorge Negrete, Los Panchos, Pedro Vargas…

Luis Mariano fue pionero en la producción de programas de televisión en Cuba con originales espacios artísticos.

Desde los años 50, Carbonell Pullés se presentó en Venezuela, en México; trabajó con la compañía de Ernesto Lecuona en el Teatro Álvarez Quintero, de Madrid, y en solitario, en localidades de Barcelona.

En 1955 , produjo para la firma Kubaney, el disco Esther Borja canta, a dos, tres y cuatro voces canciones cubanas, mediante el sistema de pistas, algo prácticamente desconocido en esos tiempos. También, en 1959 se presentó en Puerto Rico y La Habana.

Con el triunfo de la Revolución Cubana, el 1. de enero de 1959, se consagró como un artista de la cultura popular. En 1972 realizó un recital en Casa de las Américas, donde interpretó al piano piezas de compositores clásicos y cubanos y declamó cuentos y estampas populares afroantillanas. Hizo grabaciones históricas con Egrem y Cubaney.

Durante su larga existencia como artista, fue ampliamente reconocido y entre sus galardones están la Distinción por la Cultura Nacional, Artista Emérito de la UNEAC, la Réplica del Machete Mambí del Generalísimo Máximo Gómez, el Premio Nacional del Humor, el Premio Nacional de Música, el Escudo de la Ciudad de Santiago de Cuba, el Micrófono de la Radio Cubana, Premio Internacional Casa del Caribe, Medalla Raúl Gómez García, Orden Félix Varela…

Tuvo el orgullo de haber llevado su arte depurado como el  Acuarelista de la Poesía Antillana, a escenarios y públicos de Puerto Rico, México, Venezuela, Panamá, República Dominicana, Colombia, Estados Unidos, Nicaragua, España…

El Acuarelista de la Poesía Antillana junto al locutor Ado Sanz Milá, también fallecido.

Quienes pasan de los 60 años recordarán el histrionismo de Pepe Biondi, un argentino que hizo época en la naciente televisión cubana. Este gaucho ante la maestría de Carbonell le aseguró:“Usted no recita. Usted dibuja los versos, los pinta. Usted es un acuarelista de la poesía.”

También, el escritor cubano Reynaldo González al referirse a Luis Mariano dijo que “sus manos ofrecían una novedosa expresividad al recitar, pero también ganaban la resonancia del piano con una ligereza y un oficio insólitos; su acendrado paladeo de la música ayudaba a sus presentaciones. Traía en la voz algo de bongosero tradicional, decantado por un refinamiento criollo, la flexibilidad de lo vivido y asumido. Sonaba distinto. Era inimitable”.