“Yo lo que he tenido es la posibilidad de aplicar la ciencia y la docencia al trabajo de la sociedad.”

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DrC. Luis Estruch Rancaño

Por: DrC. Giovanni L. Villalón García, Especialista de Comunicación Social de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA) Santiago de Cuba.

El DrC. Luis Estruch Rancaño es una figura relevante de las Ciencias Médicas de Cuba. Graduado de médico en 1974 con los más altos méritos académicos y científicos, trabajó como epidemiólogo de la antigua región oriental, como director de salud provincial de la provincia Santiago de Cuba y posteriormente se desempeño como Alcalde y Gobernador de la misma. Ocupo el cargo de Viceministro de Salud Pública por varios años atendiendo la esfera de la Higiene y Epidemiología. Tiene en su haber publicado más de 250 trabajos científicos que se han expuestos en conferencias y congresos; tiene 25 publicaciones en revistas nacionales e internacionales, ha dictado conferencias en más de 10 universidades en el mundo. Actualmente es Profesor Titular de la ELAM y Profesor de Mérito y Doctor Honoris Causa de la Universidad de Ciencias Médicas de Santiago de Cuba. Recibió el reconocimiento del Escudo de la Ciudad y el de la provincia de Santiago de Cuba. En esta entrevista se abordan vivencias, impresiones, recuerdos de su vida, sus decisiones y su obra.

¿Cómo fueron sus años juveniles y su formación básica?

Creo que es conveniente que sepas que trabajé primero con mis padres, pues dando un ejemplo de altruismo, mi padre donó al estado cubano la panadería que era de su propiedad, se la donó al Che Guevara[1]; quien me nombró su administrador. Luego pasé al sector estatal a dirigir el sector alimenticio en la región sur del Oriente del país.

Al Che le hablan de mí, de que yo era bachiller, y bueno, el Che dijo: “Pues, bueno vamos a mandarlo a Italia para que se haga Ingeniero Alimenticio y que después, venga a dirigir en Cuba ya como ingeniero.”

Ese fue el primer intento de acercarse Luis Estruch a una formación universitaria. De manera casual, la vida le deparó una sorpresa. En esos avatares con los documentos presentados en el Ministerio de Industria, para optar por el viaje a Italia, se detecta que él no era bachiller graduado, pues le faltaba la aprobación de la asignatura de Física, y es así que se frustra la formación en Italia. Pero Estruch no se amilanó. Su respuesta no se hizo esperar. Se matriculó en la Facultad Obrero-Campesina en el horario nocturno[2]. Ese esfuerzo tuvo su premio y lo asume como el primer motor impulsor de su vida.

Una vez graduado de la facultad Obrero- Campesina, me encuentro una vez más con el Che, y este me dijo: “Por qué tú no estudias medicina, hazte médico como yo.” Luego, ante mi entusiasmo juvenil, me espeta: “Pues ahora vas a estudiar medicina.” Me regaló los libros de Pediatría personalmente y me dijo: “Bueno, toma para que te hagas médico y cuides a tus hijos y a los hijos de Cuba.” Enseguida me uno a la ley que protegía a los trabajadores que querían estudiar en la Universidad, y con ello me dieron un préstamo[3] para toda la carrera, que luego tenía que reintegrarlo cuando me graduara.

 

Estruch comienza la carrera de medicina y labra un nuevo camino profesional y social. Su vida se encauza por derroteros profesionales insospechados, cobra un nuevo sentido de la vida.

En la carrera de medicina desde el primer momento empiezo a ser alumno ayudante, monitor instructor no graduado de Histología, Embriología. Comienzo a elaborar mis primeros trabajos científicos y así me introduje en los foros científicos estudiantiles, en los eventos que se hacían para los estudiantes, hasta que termino mi carrera universitaria en 1974. Paso a laborar como médico, dirigiendo las actividades de Higiene, Epidemiología y Microbiología y así logro introducirme en el mundo científico de esas enfermedades.

Luis Estruch cultiva nuevos sueños: va estudiar a Alemania. ¿Cómo fue el proceso, la estancia y los resultados? ¿Por qué lo considera el 2do “gran motor científico en su vida”?

Yo digo que la oportunidad de ir a hacer un posgrado a Alemania fue el 2do gran motor científico en mi vida, porque el programa inicialmente era para 8 meses, dedicado al campo de la Higiene y la Epidemiología, pero de un país del primer mundo y con el desarrollo de Alemania[4]. Permitió mi preparación en un país del primer mundo, desde el punto de vista de los enfoques de prevención de promoción, así cómo enfrentar las enfermedades y los nuevos retos de las enfermedades.

Ocurrió que en vez de 8 meses aquello se convirtió en una estancia de 20 meses, entonces realicé mi especialidad médica en Alemania, en el año 1977-1978, 20 meses sin venir a Cuba y con la característica de que en Alemania la formación que yo quería, no estaba centralizada en la capital (Berlín), los alemanes por una estrategia histórica, en cada provincia del país, desarrollaban un determinado tema de los que yo iba a estudiar.

Cuando estaba casi a la mitad y media de mi estancia me ofrecieron que hiciera el doctorado con ellos, o sea, surge voluntariamente por ellos yo ni siquiera tenía esa idea. Me dicen que ellos estaban dispuestos a ayudarme a ponerme dos tutores, a darme los recursos para que yo los trajera para Cuba y montar la investigación.

El trabajo de investigación que sirvió para la discusión de su doctorado, se tituló “Investigaciones sobre el comportamiento y relación de la Salmonella y Pseudomonas aeruginosa en aguas superficiales y aguas residuales de hospital y su resistencia antibiótica.” La misma permitió aplicar y extender en el país desde lo más elemental, que eran los sistemas de tratamiento de agua y disposición de residuales para un hospital de seiscientas camas hasta las nuevas técnicas de microbiología, para aislamientos de Salmonella y de Pseudomonas aeruginosa en aguas y a partir de muestras humanas, nuevos métodos de determinación de resistencia antimicrobiana, conceptos actualizados para países tropicales sobre circulación estacional de bacterias enteropatógenas y estudios de transmisión de resistencia antibiótica, entre los plásmidos de las bacterias en su circulación en el medio ambiente y en humanos, por primera vez estudiado y demostrado en un país tropical y del tercer mundo.

El 25 de julio de 1982 defendí mi doctorado en esa universidad. Obtuve una calificación de SUMA CUM LAUDEN, 5 estrellas, con una tesis recomendada para su publicación, también me dieron el premio científico en Alemania en 1983 y con eso regresé a mi Cuba ya con un conocimiento, con una aureola, con medallas, premios, que fueron importantes, aunque para mí no cambió mi forma de ser.

Llegando a Santiago de Cuba empecé a trabajar, a dirigir el Centro Provincial de Higiene, Epidemiología y Microbiología, ya como científico, como Doctor en Ciencias, era el primer caso de este tipo en Cuba, después pasé a ser director provincial de Salud Pública, siendo el único director provincial de Salud Pública que era Doctor en Ciencias y profesor.

Eso me permitió seguir trabajando porque ya con la salud publica completa, en mi visión de trabajo hice mucha ciencia, se introdujeron los primeros resultados del Polo Científico del Oeste de la capital en los centros de Inmunoensayos, de Inmunología Molecular, Ingeniería Genética, la primera cirugía cardiovascular, todo lo que se hacía en La Habana, lo empezamos a tratar de hacer en Santiago de Cuba, a introducir los primeros logros científicos de Cuba, en la medicina santiaguera, por lo tanto, tuve oportunidad de realizar muchas conferencias, trabajos científicos, demostraciones y eso me abrió el camino.

Ya después en mi etapa de gobierno 11 años dirigiendo la Alcaldía de Santiago de Cuba y en la provincia, no abandoné ni la docencia ni la ciencia. En mis horas de tranquilidad seguí escribiendo, escribí un libro para estudiantes de medicina, para los estudiantes de Guadalajara, México, escribí conferencias que impartí en Colombia, en la Universidad de Quito y en la Universidad de Guayaquil, en Ecuador.

Eso le permitió vivir el3er gran momento más grande en su vida”, esta vez caracterizado por la dirección de la salud pública a nivel nacional y trabajar cerca del líder de la revolución cubana en los planes de desarrollo científico de la salud en Cuba. ¿Cómo fue esta etapa de desarrollo profesional y qué actividades desarrolló?

El Comandante en Jefe, Fidel Castro, me da la oportunidad de trabajar con él en el Consejo de Estado, bajo las órdenes directas de José Millar Barrueco.[5] Tuve la oportunidad de trabajar durante 9 años al lado del Comandante en Jefe Fidel, precisamente en la ciencia, unido a los centros del Polo Científico, en la creación de la ELAM[6], a crear la Escuela Internacional de Educación Física y Deporte, a llevar el Programa del SIDA.[7] Para todo eso había que investigar, estudiar, escribir, ya en este caso muy cercano a la dirección máxima del país y luego al final se presentó la propuesta de trabajar como Viceministro de Salud Pública, en el Ministerio de Salud de Cuba, donde estuve 6 años dirigiendo esta área de higiene, epidemiologia y microbiología, promoción y prevención de salud.

Desde estas responsabilidades tuve la oportunidad de exponer en las Naciones Unidas en tres ocasiones en nombre de Cuba, del Estado cubano, en programas científicos, hablar en múltiples congresos mundiales, dictar conferencias en universidades, llevar el convenio Venezuela-Cuba, el convenio República Popular China-Cuba y todo eso en el campo de la salud pública y la biotecnología cubana.

A decir verdad, esta actividad profesional me permitió hacer un curriculum vitae un poco integral, donde tuve que estudiar mucho, aprender y volcar en conferencias, volcar en trabajos científicos el conocimiento que trato de llevar siempre a los demás, de llevarlo al pueblo, de hacerlo real en hechos que le sirvan a mi patria para avanzar y lo cual me dio también la satisfacción, de tener esa preparación, esa oportunidad que me dio la vida.

Es poco común pasar de la labor científica a la política. El DrC. Luis Estruch abordar la integración del trabajo científico que ya había logrado con su trabajo político, al frente del gobierno en el municipio Stgo de Cuba como Alcalde y de la provincia santiaguera como Gobernador. ¿Cómo lo recuerda Estruch?

No he abandonado mi ciencia, yo integro todo, he tenido la posibilidad que no han tenido otros de aplicar la ciencia y la docencia al trabajo de la sociedad. Te voy a poner un ejemplo: el médico en su formación médica tiene una organización de pensamiento, porque la medicina es de pensamiento organizado, cuando dices los síntomas, los signos de una enfermedad, cuando planteas que enfermedad, puede ser eso es un pensamiento organizado, eso es una metodología que se aprende en medicina, esa misma metodología la puedes llevar a cualquier rama de la vida. Yo la llevé a la política en vez de dar una respuesta rápida, estudiaba el problema, cuáles eran los síntomas y los signos de ese aspecto qué había que hacer, en qué fase hacerlo cual era la rehabilitación y aplicado a mi pensamiento médico, lógico, organizado, aplicado a mi trabajo como gobierno local.

Te puedo decir que apliqué mis conocimientos, tengo la satisfacción de que todo lo que planteé como hipótesis y recomendaciones en mi defensa doctoral, se ejecutaron, dimos las medidas de protección a la represa Gilbert[8], creamos el agua potable para el hospital Grillo, hicimos pozos para los residuales, porque yo no podía dejar aquellas cosas que había detectado y planteado, como obra muerta y así, muchas cosas que estudiamos y que hicimos ciencia la llevamos después a la vida pública, al razonamiento.

Usted cumplió 70 años. Es una edad en la que muchos piensan en retiro, descanso, sin embargo, usted sigue trabajando. ¿Por qué lo hace? ¿Qué lo motiva a hacerlo?

Con la edad que tengo pudiera estar sentado en un balance[9] en mi casa, haciendo cuentos, viendo la televisión, pero estoy combatiendo como si tuviera 55 años, todos los días trabajo, todos los días leo algo, de mi especialidad por supuesto y del mundo de la ciencia todos los días me motiva algo, hacer un trabajo para un congreso, dictar una conferencia.

Yo creo que eso es fascinante, es una vida que por lo menos a mí me hace sentir satisfecho haberla podido vivir y no quiere decir que no haga de todo en la vida, yo dedico tiempo a todo, pero en el campo científico y docente me siento muy realizado, todavía creo que puedo aportar, porque ahora estoy en la fase en la que cuestiono por qué no dejo escrito los libros con todo ese conocimiento que poseo, por qué no lo dejo para la posteridad, escribiendo, dejando memorias, gravando, porque después que “patinen” las neuronas y se pongan unas con otras a competir y salga un defecto de calidad y de fecha, se acabó, ya no puedo narrar fecha, ni nombre, ni hecho.

Y eso hay que aprovecharlo ahora, por eso estoy en una fase productiva, de tratar de escribir lo que me dé tiempo escribir y que después otro la continúe, porque todo es continuidad, yo soy fruto de los que me antecedieron, de científicos, docentes, eminentes santiagueros que los recuerdo con pasión, porque muchos fueron profesores míos, otros los leo en libros de textos, en conferencias, por eso soy una continuidad y los que vienen por debajo de mí en edad son la continuidad también, pues no se debe dejar trunco. Ese es uno de los retos que se tienen en la vida, que es hasta que la vida nos permita estar presentes, tratar de ser productivos y dejar para la posteridad.

A mí me duele ver la cantidad de personas mayores que se van de este mundo, sin poder dejar una memoria, sin poder escribir un libro científico, un libro literario, un libro de poesías, llevándose todos esos conocimientos.

Lo hemos visto en esta última etapa participando en el salón de la ciencia santiaguera, impartiendo conferencias magistrales en los eventos de la ciudad, integrándose a la dinámica de muchas actividades y mostrando su disposición a colaborar con lo que usted pudiera hacer, como la conferencia sobre la importancia de las ciencias sociales en la etapa pos ciclón Sandy. ¿Qué valor le meceré la divulgación científica?

La ciencia no es solo investigar y descubrir, es transmitir, cómo se transmiten sus resultados, cómo se exponen, cómo se estimula a sus líderes, cómo se logra interrelacionar, porque los científicos aprenden unos de otros. He aprendido al ir a exposiciones en el mundo, no de medicina, he logrado conocimientos nuevos, ideas para desarrollar y a mí me parece que están en un camino certero. Creo que esto que están haciendo ustedes[10] de múltiples formas[11] es tremendamente valioso para Santiago de Cuba, para la ciencia santiaguera y hay que dejar las experiencias, los testimonios para el futuro, porque eso es lo que van a seguir los demás compañeros. Estamos muy necesitados de transmitir cultura científica, de transmitir cultura de lo que han hecho los hombres y mujeres que nos han antecedido y creo que es un camino muy importante e interesante y que hay que seguir apoyando.

Le deseamos mucha salud y que nos siga aportando con sus conocimientos, valoraciones y arengas científicas en bien de la cultura y el mejoramiento humano.

 

[1] Ernesto Che Guevara era Interventor y luego Ministro de Industrias. Por sus funciones viajaba con frecuencia a Santiago de Cuba a fundar industrias y a actos políticos. También inauguró la fábrica de chocolate de Baracoa y la fábrica de aceite de coco, entre otras.

[2] Nueva modalidad de estudios para trabajadores establecidas por el Gobierno Revolucionario, con un nivel de bachillerato, antecedida por la Escuela Obrera – Campesina, del nivel primario.

[3] Nueva Ley del Gobierno Revolucionario establecida para estimular la formación universitaria, ante los nuevos retos del desarrollo del país.

[4] Antigua República Democrática Alemana.

[5] Médico santiaguero que estuvo trabajando junto a Fidel Castro por más de 40 años, que fue uno de los que organizó y condujo el Polo Científico de la capital. Entre 2010 y 2013 fue Ministro del Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA).

[6] Escuela Latinoamericana de Medicina.

[7] Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida.

[8] Embalse de las afueras de la ciudad de Santiago de Cuba que abastece a los pobladores de esta ciudad.

[9] Así se le llama al sillón en el oriente cubano.

[10] Se refiere al Consejo de Comunicación del CITMA y los departamentos de Comunicación de las Universidades de la provincia en relación con la divulgación y comunicación científica. (Puede consultarse: Giovanni L. Villalón García. Sustentos y experiencias de comunicación científica local. Editorial Académica Española. Número: 9603. ISBN: 978-3-8484-6947-52012, mayo 2012. Web: www.eae-publishing.com)

[11] Se refiere al Salón de la Ciencia santiaguera, el proyecto 50 x 50, los estudios de Historia de la Ciencia y la tecnología y otros proyectos y acciones de historia y divulgación de la ciencia en Santiago de Cuba.