El Fidel de Santiago

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Publicado: 18 de julio de 2016 | Por: Carlos M. Ponce y Odette E. Ramos | Fotos: Internet

“(...) Al fin hemos llegado a Santiago, duro y largo ha sido el camino, pero hemos llegado (...) esta vez por fortuna para Cuba, la Revolución llegará de verdad al poder (...) La historia del 95 no se repitió, esta vez los mambises entraron en Santiago.

“(...) Cuando hacemos a Santiago de Cuba Capital Provisional de la República, sabemos por qué lo hacemos. No se trata de halagar demagógicamente a una localidad determinada; se trata, sencillamente, de que Santiago ha sido el baluarte más firme de la Revolución (...)”.

Estas fueron algunas de las palabras pronunciadas por Fidel Castro, cuando el Ejército Rebelde entró triunfante en el Parque Céspedes, el 1ro de Enero de 1959. Décadas después, en el mismo sitio, desde el balcón del ayuntamiento, el líder histórico de la Revolución Cubana le otorgó el título de Ciudad Héroe de la República, sellando su gratitud por esta tierra indómita con la inmortal aseveración: “¡Gracias, Santiago!”.

Y es que este pueblo, sin dudas, ha tenido y tiene, un lugar de importancia en la historia del país y en la propia vida de Fidel, quien en distintos momentos dejó su huella indeleble en la misma urbe que por estos días le rinde homenaje y celebra su 90 cumpleaños.

La primera vez que Fidel estuvo en Santiago, pudo ver el mar… Era apenas un niño de seis años. Vivió en la Loma del Tivolí, estudió en el antiguo colegio de Belén, y luego en el de Dolores, hoy Instituto Pre-universitario Rafael María de Mendive, donde se exhibe el pupitre que utilizó, y numerosos documentos y fotos dan fe de su paso por la edificación.

Diversas son las anécdotas que lo unen con Santiago, infinitos los episodios que marcaron su vida como persona, revolucionario y jefe. Viene a la mente, por ejemplo, su papel indiscutible como jefe del asalto al otrora cuartel Moncada; su histórica autodefensa y su paso como excelente abogado por el Palacio de Justicia en 1953, cuando fue apresado luego de aquel hecho; como guerrillero de la Sierra Maestra después de 1957; como el hombre alto, firme, impresionante, lleno de valentía y coraje, erigido como una de las personalidades más grandes del siglo XX.

Imposible no recordar, al presidente preocupado por la producción económica, al jefe que no faltaba ante la ocurrencia de un fenómeno natural, al humano que se abrazaba con el pueblo y caminaba por nuestras calles.

Existen evidencias de que su segundo discurso en esta ciudad fue en el Reloj de la Alameda, sitio emblemático de la avenida Jesús Menéndez; años más tarde, en octubre de 1991, su figura resurgió en tribuna abierta en la Plaza de la Revolución Antonio Maceo, como parte del IV Congreso del Partido Comunista, el único desarrollado aquí en Santiago.

En 2003, se registra su última visita de trabajo a la tierra caliente. Desde entonces el pueblo rebelde, hospitalario y heroico de esta ciudad, extraña su presencia y no olvida sus certeras palabras, porque, al final entre Fidel y Santiago siempre ha habido una conexión muy grande.

Él mismo, ha expresado en alguna ocasión: “Mi corazón y mi vida está unida a esta ciudad, aquí hago confesiones que no realizo en otro lugar”. Por eso, Fidel tiene un espacio muy especial en los santiagueros, que en este 2016, como cada 13 de agosto celebran un nuevo aniversario de su existencia con un inmenso: ¡Felicidades Comandante!

Fuente: “Discurso pronunciado por el Comandante Fidel Castro Ruz, en el Parque Céspedes de Santiago de Cuba, el 1ro de Enero de 1959”.

“Cien horas con Fidel. Conversaciones con Ignacio Ramonet”.

Foto: Jorge Oller.