Homenaje a Martí en el 121 aniversario de su caída en combate

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Por: Héctor Segura Rizo | Fotos: Sierra Maestra

A 121 años de la caída en combate del Héroe Nacional de Cuba José Julián Martí Pérez, fue honrado su legado mediante marchas solemnes y tributos florales que representan el eterno agradecimiento y compromiso con su ejemplo del líder histórico de la Revolución Cubana Fidel Castro Ruz, del presidente cubano Raúl Castro, del Consejo de Estado y de Ministros, y del pueblo de Cuba en general.

Bajo el sol potente y al pie del monumento que guarda los restos del Apóstol, en el cementerio Santa Ifigenia de Santiago de Cuba, se congregaron cadetes de la Universidad de Ciencias Médicas de las FAR, alumnos de la Escuela Militar Camilo Cienfuegos, excombatientes, dirigentes del territorio y la masa enérgica de pueblo santiaguero complementado con rosas blancas.

“Para un joven revolucionario, para un futuro oficial de las Fuerzas Armadas, uno de los mejores modos de mantener vivas las ideas de nuestro Héroe Nacional, a 121 años de su muerte, es rendirle honores donde descansan sus restos. Es esto, de hecho, muy necesario, pues actualmente el ideario martiano constituye un eje fundamental para sostener la Revolución Cubana y a nuestra América, por todas las situaciones que atraviesa”, declaró el cadete Rafael Llerena Márquez, quien cursa el cuarto año de la especialidad de medicina militar en la Universidad de Ciencias Médicas de las FAR.

Una vez que las artes, manifestadas en danza, guitarra y voz, evocaron la obra martiana, su capacidad iluminadora y sus ansias indomables de libertad y unidad entre los pueblos. Beatriz Johnson Urrutia, miembro del Comité Central y vicepresidenta de la Asamblea Provincial del Poder Popular en Santiago de Cuba, remarcó en su intervención, devenidas en palabras centrales de la jornada, la necesidad ineludible de construir el proceso socialista cubano sobre el despliegue ideológico del Héroe.

“Las sucesivas luchas del pueblo cubano se han nutrido de su pensamiento profundo y han incorporado a Martí vivo y actuante al liderazgo ideológico en cada batalla (…) El Apóstol de la Independencia está presente en cada cubano que construye el socialismo, en cada uno de nosotros que aprendemos a vencer las adversidades bajo la guía del Partido, ese que es heredero del Partido Revolucionario Cubano que fundó Martí para lograr la unidad de todos y para el bien de todos. Esa unidad en torno al Partido, la Revolución, Fidel y Raúl, será para siempre el arma invencible que permitirá a las actuales y futuras generaciones de revolucionarios cubanos construir una Patria más próspera, justa, soberana, socialista (…)”, expresó Johnson Urrutia.

Es curioso cómo las acciones de los hombres son un reflejo de sus almas. Aquel domingo 19 de mayo de 1895, tras caer mortalmente herido en Dos Ríos, el cadáver de José Martí fue enterrado con desprecio, sin ataúd y semidesnudo, por una soldadesca española que no comprendía la valía de aquel hombre más allá de su vestimenta y monedas. Hoy, cada cubano noble, revolucionario, justo, inteligente, honra el privilegio de leerlo, poseerlo como mártir y compatriota, continuarlo, perpetuar su letra intensa y sabia como vía inquebrantable de alcanzar la comunidad que él soñó.