Opción para llegar a feliz destino

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Publicado: 7 de abril de 2016 | Por: Carlos Manuel Ponce Sosa | Fotos: Odette Elena Ramos Colás y autor.

Para las personas que transitamos por zonas aledañas a la avenida Jesús Menéndez en Santiago de Cuba, un sonido específico nos advierte que estamos aproximándonos a la estacion de ferrocarril General de División Senén Casas Regueiro. Muy cerca de esta, el 10 de agosto de 2015, echó a “andar” un coche de tren con características únicas en la ciudad oriental cubana: el Ferro-Pizza.

 

 

 

Fruto de uno de los ingeniosos proyectos impulsados en la urbe con motivo del aniversario 500 de la otrora villa, alrededor de 100 personas cada día “emprenden viaje” de martes a jueves en el exótico restaurante, llegando aproximadamente a 200 los fines de semana, según nos informó Frank Enrique Ferrer Cumbá, administrador de la unidad económica.

Mas todo el que desea arribar a feliz destino a bordo del singular establecimiento, como requisito indispensable debe atravesar primero una especie de andén: nos referimos al complejo de parques Alameda 2, concebido por la arquitecta Patricia Arredondo, entre otros especialistas de la Oficina del Conservador de la Ciudad. 

“El Ferro-Pizza existe con esta utilidad gracias a la rehabilitación realizada al coche por Ferrocarriles de San Luis; mientras tanto, la Empresa de Gastronomía Especializada de Santiago de Cuba –a cargo de la entidad– agenció la climatización, además de los otros detalles de ambientación que apreciamos hoy”, añadió Ferrer Cumbá.

Lo que otrora fuese uno de los vagones del archiconocido tren francés, medio de transporte que hizo época en el ferrocarril cubano, el restaurante-cafetería con capacidad para 32 comensales, presta servicio desde las 12 meridiano hasta las 10 y 45 pm de los días señalados, con 5 mesas para 4 clientes, y 6 de ellas para 2 personas.

Entre las ofertas más solicitadas por los “pasajeros” que acuden al lugar, no solo figuran las pizzas napolitanas a 5.00 pesos, con salchicha 8.20, jamón 8.50 y con pollo a 7.00 pesos moneda nacional, sino también espaguetis con iguales agregados (agradable sazón incluido), con un costo de 5.00, 8.75, 12.00 y 8.50 pesos respectivamente.  Asimismo, se puede consumir cerveza embotellada y enlatada, además de vinos y refrescos.

El administrador del Ferro-Pizza reconoció que “el abastecimiento de productos para la elaboración de los platos se comporta relativamente estable, razón por la cual en los próximos días debemos implementar estrategias para suplir la alta demanda de los clientes. Principalmente los habitantes de la parte baja de la ciudad están muy contentos con esta opción, y quisieran que el restaurante se ampliara un poco más”, concluyó Ferrer Cumbá.

A pesar de que el Ferro-Pizza santiaguero no se mueve de su sitio por instantes, algunos llegan a creer lo contrario, cayendo en la cuenta más tarde de que el delicado vaivén causado por los pasos de todo el que se desplaza en su interior, nos induce la sensación de estar en marcha, valor agregado que cautiva mucho más a los clientes que llegan hasta él con el propósito de tener una agradable experiencia.