"Inventario de la Memoria”

Body: 

Publicado: 27 de enero del 2016. |Por: Ada Lescay González. Fotos: Colaborador

Reseña crítica realizada por la Licenciada en Historia del Arte Ada Lescay, a la muestra artística presentada por el grabador santiaguero Israel Tamayo Zamora, en el marco del Evento Internacional de la pintura-mural INTER-NOS 2016.

La décima segunda edición del Evento Internacional de Pintura Mural INTER-NOS  de Santiago de Cuba, comenzó sus actividades el 5 de enero con la inauguración de la exposición Inventario de la Memoria del grabador santiaguero Israel Tamayo Zamora (1959). La galería de arte “La Confronta” correspondiente a la sede de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC)  en la oriental provincia acoge desde ese día una interesante muestra que avala la larga e intensa producción artística de este creador.

Desde las potencialidades de la litografía, la calcografía o las técnicas mixtas Tamayo entrega cerca de diez piezas de mediano formato que rememoran lo insular y musical cubano. Su acostumbrada exploración a las facultades de la línea y el color, su técnica depurada y sus inclinaciones al hedonismo responden, en esta ocasión, a las búsquedas por representar las esencias de nuestro contexto. Partiendo de realidades geográficas o simbólicas, el artista construye una visualidad que responde a la acertada interpretación de nuestro escenario cultural.

Figura 1. Figura 2. Figura 3. Paraíso Recobrado.

Sus artefactos aéreos o de navegación vuelven a ocupar un lugar en la muestra. En algunos casos  lo hace sólo desde el regodeo estético (Figura 1 y 2), logrando obras de elevada factura y notable vuelo poético. Otras veces, acude a la representación holística de la condición insular cubana. Además de los artefactos y tecnologías de viaje, Tamayo incorpora algunos símbolos de nuestra realidad: la balsa, los remos, el elegguá, la herradura, la plancha, el celular o el billete en moneda nacional (Figura 3). De esta manera, realiza una interesante aproximación a la cubanidad[1] contemporánea.

Figura 4. Paraíso Recobrado II.

 Las obras de Tamayo abogan por la definición artística de nuestra realidad, tomando en consideración todo aquello que nos define o legitima. En otros momentos, el artista realiza una interesante conexión entre lo insular y lo musical. Erige la embarcación a partir de la forma de la guitarra (fig.4). Retoma el “inventario” de nuestros símbolos, incorporando, como es lógico,  imágenes de constante devoción. La Virgen de la Caridad del Cobre o El Cristo Crucificado se incorporan a la composición, reafirmando no sólo la diversidad de nuestras prácticas religiosas, sino también nuestra perenne evocación a la fe.

 En “Inventario de la Memoria” hay referencias un tanto más explícitas a nuestro legado musical. Las obras correspondientes a la serie “Músicos” del 2014 y el 2016, respectivamente, revelan el interés de Tamayo por una visualidad que se acerca a la tradición jazzística (Figura 5 y 6). En ambos casos se auxilia de los códigos expresionistas,  en el primero a partir de las posibilidades expresivas del color y en el segundo desde las confluencias y divergencias de las líneas.

Figura 5. De la serie Músicos. Figura 6. De la serie Músicos.

II. Invitados de la muestra.

Figura 7.

El refranero popular encierra, como es habitual, las mayores certezas de nuestra cotidianidad, y es que definitivamente “hijo de gato caza ratón”.  Las dos obras de Javier y Melissa Tamayo respectivamente, hijos de este destacado grabador santiaguero e invitados a la muestra, van dando señales de un presumible talento para la creación gráfica. La pieza de Javier, “Espejismo surrealista” contiene una marcada fuerza conceptual. La sintética composición discursa en relación a las potestades de lo material para alcanzar respuestas. La aleación entre la llave y la moneda no siempre provoca las propiedades correctas, no olvidemos que el dinero no es exactamente la solución a todos los problemas. La obra de Melissa, por su parte, destaca por su rigor técnico (fig.7). Aunque es preciso señalar que sus virtudes formales no trastocan sus evidentes regodeos en lo poético. Líneas, tonos, luces y transparencias construyen una imagen de muchos aciertos estéticos y técnicos.

Inventario de la Memoria  es una magnífica manera de iniciar otra edición del esperado encuentro para la pintura mural en Santiago de Cuba. Durante todo el mes de enero un importante grupo de artistas cubanos y extranjeros, como Adolfo Escalona, Grettel Arrate, Pedro Vázquez, Jorge Knight, los daneses Thomas Kruse, Birthe Reinau o la española  Elena Alonso serán los protagonistas de otros interesantes proyectos.

 

 

 

[1] Compartiendo el concepto de cubanidad de Fernando Ortiz. Quien la calificaba como la calidad de lo cubano. La manera de ser, el carácter, la índole, la condición distintiva y la individualidad dentro de lo universal.