Prosa y poesía se escriben con P de Pochet

Body: 

Las condiciones estaban casi listas para que todo aconteciera de la forma planeada ayer en el acogedor patio de la Casa Heredia. Mientras se alistaban los últimos detalles un señor mayor intentaba estoicamente colgar la bandera azul y blanca de su país tanguero. Era Ángel Kandell, el invitado y anfitrión de Café con Letras, un encuentro de arte literario latinoamericano que tuvo espacio ayer sobre las tres de la tarde y que formó parte de la Bienal de Oralidad en Santiago de Cuba cuyo colofón será hoy 12 de septiembre.

Café con Letras es una actividad que se realiza hace años en Argentina y fue traída a Cuba por Ángel Kandell, un Contador Público, Licenciado en Ciencias Económicas y Administrativas de profesión apasionado con el arte de combinar letras en textos poéticos. El evento es el resultado de un proyecto argentino iniciado en el 2002.

Su propósito era realizar la presentación de tres libros: Antología “Café con Letras-La re-evolución de la palabra”, dicho libro forjado bajo la tinta de setenta y siete poetas de seis países distintos (dieciséis cubanos): Argentina, España (Catalunya), Chile, Uruguay, Perú y Cuba y el cual tuviera su primera presentación en Argentina el 24 de agosto pasado; Expresión poética de mi ciudad y Criaturas entre los dedos, estos dos últimos de la poetisa santiaguera , Juanita Celeste Pochet Cala a quien durante el encuentro se le rindieran merecidos honores por su trabajo.

Al encuentro asistieron la hija de Juanita Pochet, Reynaldo García Blanco, Marino Wilson Jay, Mirna Figueredo, Marta Cordiez que lució como fiel anfitriona del evento, entre otros que se mecieron en las cálidas palabras de Kandell como amigos que siempre lo mantuvieron más que cerca de Cuba, presente en ella, mediante correos y llamadas telefónicas.

Con casi el mismo fervor Ángel Kandell se refirió a la poetisa santiaguera que conociera afortunadamente en su Argentina de la cual admirara su obra, la forma de describir sencilla, blanca y profunda tanto de su prosa como de su poesía. Como si las dos estuvieran fundadas con la misma p de su apellido. Parecía que Juanita estuviera en Cuba y no en tierras extranjeras. Las palabras de Kandell la hacían tomar esencia entre los que allí estuvimos.

Durante la jornada se leyeron varios poemas de la antología y la música se deslizó desde lo Sindo Garay hasta lo más andino. Luego la declamadora Imirse interpretó la nana Canción de cuna para dormir a un negrito de Emilio Ballagas. Además se realizó un sorteo de libros para compensar un poco el deseo mayoritario de la adquisición de los nuevos ejemplares.

Como parte del colofón no faltó un souvenir entregado directamente a todo aquel que lo deseara del libro Expresión poética a mi ciudad de las manos de la hija de Juanita, en una miniatura que no ocultaba la grandeza de las palabras mostradas hacia su ciudad natal, Santiago de Cuba.

Por: Sonia Bárbara Grillo Pérez